presas en México
Opinión

OPINIÓN: ¿Necesitamos más presas en México?

México es uno de los primeros países en Latinoamérica en tener desplazados ambientales por proyectos de infraestructura hídrica.

¿Necesitamos más presas en México?
Lucía Velázquez Hernández**

La planificación hidráulica de nuestro país prioriza las necesidades de la población urbana. Soluciona el abasto de energía expandiendo la infraestructura física (presas, acueductos y sistemas de transferencia entre regiones hidrológicas). ¿Necesitamos más presas en México?

Extrae un bien común para traer progreso, desarrollo y crecimiento y, al mismo tiempo, hace a un lado a los que valoran el agua como un bien colectivo y que son afectados con la construcción de este tipo de proyectos.

México es uno de los primeros países en Latinoamérica en tener desplazados ambientales por este tipo de proyectos.

Durante el gobierno del presidente Vicente Fox, se realizaron cambios en los ordenamientos generales para la generación de energía. Este nuevo esquema permitió la operación de presas construidas por empresas privadas.

En el año 2000 se tenían planes y se encontraban en construcción 60 presas en más de 20 estados.  Veinte de estos proyectos provocaron movimientos sociales en contra. Para amedrentar a quienes se movilizaron para oponerse a la construcción de presas, el gobierno llevó a cabo campañas de desinformación, usó técnicos como mediadores parciales y la fuerza pública como la policía, el ejército incluyendo a cuerpos paramilitares.

Uno de los proyectos que generan mayor descontento al norte del país es la Presa “Los Picachos”. En 2009, se inundaron 900 hectáreas de la comunidad de San Marcos en Sinaloa. 800 familias lo perdieron todo. Los afectados se organizaron en el Movimiento de Desplazados por la Presa Picachos. Lograron obtener viviendas y servicios públicos para los damnificados; impulsaron la formación de siete cooperativas: seis pesqueras y una cooperativa con fines turísticos.

En 2013 Atilano Román acusó a funcionarios del gobierno estatal de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural Pesca y Alimentación (SAGARPA) y de la Comisión Nacional de Pesca y Acuacultura (CONAPESCA) de estar involucrados en la autorización de personas ajenas a los proyectos y a la organización. Al poco tiempo de presentar esta acusación, Román sufrió un atentado. Los medios reportaron: “El atentado contra Román Tirado fue directo por motivos que se desconocen, por el momento, y será la autoridad investigadora la que se encargue de indagar”. Después fue asesinado. Aún se desconoce por qué.

Lamentablemente, Atilano Román no es el único defensor ambiental que ha sido agredido por oponerse a un proyecto hidráulico. Monterrey VI, es un acueducto de 372 km de longitud diseñado para un caudal de 6 m3/s, con una tubería de 2.13m de diámetro y 6 estaciones de bombeo.

Se planeó que capte agua del Río Pánuco en Ébano, San Luis Potosí y la conduzca hasta Cerro Prieto, en Linares, Nuevo León. Luz María Ortiz Quinto, presidenta de la Unión Nuevoleonesa de Padres de Familia, manifestó su oposición a este proyecto. Lo que le valió recibir amenazas en febrero del 2015.

Existen más de veinte movimientos sociales contra este tipo de proyectos como: La Parota e Infiernillo en Guerrero, el Centenario en Querétaro, Los Picachos en Sinaloa, El Zapote, Encasa y Valsequillo en Puebla, el Sistema Cutzamala en el Estado de México, el Paso de la Reyna en Oaxaca, Benito Juárez, Ixtlayutla, Parque el Tigre en Coahuila, las presas del Usumacinta, Chacté e Itzantún en Chiapas, el Arcediano, La Yesca, el Zapotillo en Jalisco y en Veracruz la presa Yuridia.

Los proyectos en los que se han agredido a defensores ambientales son: la presa “El Zapotillo”, el Acueducto Independencia, la presa “Los Picachos”, el proyecto hidráulico “Monterrey VI”, la presa “Pilares Bicentenario” y el proyecto de la Red Hidráulica Ameyalco. Por manifestarse en contra de estos proyectos 32 defensores ambientales han sido agredidos en cinco estados, las agresiones van desde las amenazas hasta asesinatos.


**¿QUIÉN ES?
Lucía Velázquez Hernández.
Ecofeminista, Licenciada en Ciencias Ambientales y egresada de la maestría en antropología social en la UNAM, desde 2015 su línea de investigación son los conflictos socioambientales y las agresiones a Defensores Ambientales y del Territorio en México. Actualmente se encuentra trabajando en la Comisión Estatal para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.


Las ideas vertidas en la sección de Opinión son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten. La política editorial de en15dias.com promueve su difusión como contribución a la discusión acerca de los conflictos sociambientales, salud, derechos humanos y política ambiental.


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