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Municipios mineros más productivos de México con mayores índices de pobreza del país

Un estudio académico publicado en 2025 revela que los municipios mineros más productivos de México registran niveles de pobreza superiores al promedio nacional. El informe analiza 211 demarcaciones productoras de oro, plata y cobre y cuestiona el impacto real del modelo extractivo en el desarrollo local. / Municipios mineros más productivos de México con índices de pobreza del país

Municipios mineros más productivos de México con mayores índices de pobreza del país

Por: en15dias.com / Con información del informe Los Condenados del Subsuelo. Pobreza

Un estudio publicado en noviembre de 2025 por la Fundación Heinrich Böll Ciudad de México, el Instituto de Geografía de la UNAM y la organización Engenera A.C. documenta que la extracción intensiva de oro, plata y cobre en México no ha generado mejoras estructurales proporcionales en las condiciones de vida de las comunidades donde se desarrolla.

La investigación, titulada Los Condenados del Subsuelo. Pobreza en los municipios mineros de México, fue elaborada por Isidro Téllez Ramírez y Beatriz Olivera Villa. A partir del análisis estadístico de 211 municipios productores —80 de oro, 96 de plata y 35 de cobre—, los autores concluyen que en la mayoría de los territorios con mayor volumen de extracción los niveles de pobreza superan el promedio nacional.

Potencia minera con rezagos sociales

México ocupa posiciones de liderazgo en la minería global: es el principal productor mundial de plata, sexto en oro y noveno en cobre. En 2022, el valor de la producción minero-metalúrgica alcanzó 15,751 millones de dólares, equivalente al 2.4% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y al 8.6% del PIB industrial.

Ese mismo año, el sector generó 417,380 empleos formales, con remuneraciones promedio 33% superiores al salario nacional.

Pese a estas cifras, el informe cuestiona la narrativa empresarial que presenta a la minería como motor de desarrollo local.

“La minería ha tenido un impacto limitado en la mejora del bienestar de la población en estos municipios, a pesar de que se trata de territorios donde se extraen minerales con alto valor económico”, señalan los autores.

El análisis se apoyó en datos oficiales del Coneval, INEGI, Conapo, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Servicio Geológico Mexicano (SGM). La metodología incluyó tres niveles: revisión del universo total de municipios productores; análisis detallado de los cinco mayores productores de cada metal; y evaluación de la evolución de la pobreza entre 2010 y 2020 en cinco centros mineros estratégicos.

Cinco promesas bajo escrutinio

El estudio examina cinco argumentos recurrentes del sector minero para sostener que la actividad reduce la pobreza: la analogía histórica (minería como impulsora del desarrollo regional), la generación de empleo, la contribución fiscal, la inversión en infraestructura y el efecto multiplicador en sectores asociados.

Sin embargo, los autores documentan que la minería moderna es intensiva en capital y tecnología, genera relativamente poco empleo directo y recurre con frecuencia a esquemas de subcontratación.

Además, citan estudios que estiman que la aportación fiscal del sector oscila entre 0.3% y 2.2% de la recaudación federal total, lo que relativiza su peso en las finanzas públicas.

Oro: riqueza concentrada, pobreza extendida

Al 2022, cinco municipios concentraron 57% de la producción nacional de oro: Mazapil (Zacatecas) con 19.5%; Eduardo Neri (Guerrero) con 15.5%; y Caborca, Sahuaripa y Magdalena (Sonora).

En Mazapil, el mayor productor del país, 44.1% de la población vive en pobreza. Eduardo Neri, donde opera la mina Los Filos, 65.6% de los habitantes se encuentra en esa condición y 24.8% en pobreza extrema, más de tres veces el promedio nacional (7.1%). En total, 14 de los 24 principales municipios productores de oro superan el promedio nacional de pobreza, situado en 36.3%.

Las carencias sociales son persistentes: 24% de la población en municipios auríferos carece de acceso a agua potable en la vivienda y 12% no dispone de drenaje. El Índice de Desarrollo Humano (IDH) promedio es de 0.702, inferior al 0.758 nacional.

Plata: liderazgo mundial con alta marginación

México es el mayor productor global de plata, pero en los 30 municipios que concentran 90% de la producción, 23 superan el promedio nacional de pobreza.

Fresnillo, Zacatecas —considerado el mayor centro productor de plata del mundo— registra 40.1% de su población en pobreza, equivalente a alrededor de 95,000 personas. Guadalupe y Calvo, Chihuahua, alcanza 75.9%, mientras que San Jerónimo Taviche, Oaxaca, presenta 92.1% de su población en pobreza y 45.5% en pobreza extrema.

En los principales municipios plateros, 29% de la población no tiene acceso a agua potable y 13% carece de drenaje. El IDH promedio es de 0.703 y seis de cada diez habitantes no cuentan con seguridad social.

Cobre: integración industrial y mejores indicadores

El comportamiento de los municipios cupríferos es distinto. De los siete principales productores de cobre, solo dos superan el promedio nacional de pobreza. Nacozari de García, Sonora, registra 18.3%, el nivel más bajo entre todos los municipios mineros analizados, y Cananea 28.4%.

El informe atribuye estos resultados a la integración vertical de la actividad productiva. En Nacozari opera un complejo que incluye mina, fundición y refinería, lo que genera empleos más especializados y estables. El IDH promedio en municipios productores de cobre es de 0.742, el más cercano al promedio nacional.

Evolución en una década

Entre 2010 y 2020 todos los municipios evaluados redujeron su porcentaje de población en pobreza. Mazapil pasó de 67.8% a 44.1%, mientras que Eduardo Neri bajó de 74.5% a 65.6%. Sin embargo, este último mantiene niveles de pobreza extrema persistentemente altos.

En conjunto, los cinco principales centros mineros analizados concentran más de 103,000 personas en pobreza extrema.

El estudio enmarca sus hallazgos en el debate latinoamericano sobre extractivismo y desarrollo, y plantea que la exportación de materias primas con bajo procesamiento local limita la generación de cadenas de valor en los territorios.

Los autores proponen avanzar hacia una “minería indispensable”, con mayores exigencias sociales y ambientales, integración productiva nacional y mecanismos efectivos para que la riqueza generada beneficie directamente a las comunidades.

El informe también valora la reforma a la Ley Minera aprobada en 2023, que eliminó el carácter preferente de la minería sobre otros usos del territorio, fortaleció obligaciones ambientales y estableció consultas previas a pueblos indígenas. No obstante, advierte que la reforma enfrenta impugnaciones judiciales cuya resolución podría definir el futuro del marco regulatorio del sector.

En síntesis, el estudio concluye que, pese a la relevancia económica de la minería en México, los datos oficiales muestran una brecha persistente entre el valor extraído del subsuelo y el bienestar social en la superficie, especialmente en los municipios productores de metales preciosos.

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