Como resultado de las presiones comunitarias, se acordó la instalación de una mesa interinstitucional que se realizará este miércoles, en la que participarán dependencias federales y estatales relacionadas con los sectores de salud, medio ambiente y la propia Comisión Federal de Electricidad.

Comunidades indígenas del Oriente de Hidalgo protestan por contaminación de planta geotérmica de la CFE
Por: en15dias.com / Video: en15dias.com
Habitantes de las comunidades indígenas de San Matías el Grande, San Pedro Jacuaro y San Isidro de Alta Huerta, ubicadas en el municipio de Hidalgo, en el oriente de Michoacán, mantienen desde hace varios días una toma pacífica de las instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para exigir atención inmediata al grave problema de salud pública que aqueja a la región desde hace más de 30 años: una epidemia de insuficiencia renal crónica provocada por la contaminación de la central geotérmica de Los Azufres.
La protesta buscó visibilizar una crisis sanitaria que ha convertido a estas comunidades en la región con el índice más alto de enfermos renales a nivel nacional.
Como resultado de las presiones comunitarias, se acordó la instalación de una mesa interinstitucional que se realizará este miércoles, en la que participarán dependencias federales y estatales relacionadas con los sectores de salud, medio ambiente y la propia Comisión Federal de Electricidad.
Las comunidades esperan que este espacio permita establecer compromisos concretos para atender la crisis sanitaria, así como definir medidas urgentes de remediación ambiental y atención médica para las personas afectadas.
Sin embargo, la Asamblea General de las comunidades advirtió que, en caso de que la reunión no arroje avances tangibles, las protestas podrían escalar. Los pobladores señalaron que contemplan la toma de carreteras el próximo viernes, coincidiendo con la visita programada de la presidenta Claudia Sheinbaum, como medida de presión para que el conflicto sea atendido directamente a nivel federal.
TRES DÉCADAS DE SUFRIMIENTO CON EVIDENCIA CIENTÍFICA
Roque Martínez Hernández, integrante del Consejo Comunal del autogobierno de San Matías el Grande y vocero de las comunidades afectadas, explicó en entrevista que el problema de salud coincide con la llegada de la central geotérmica hace aproximadamente tres décadas, pero hasta ahora las comunidades no contaban con el respaldo científico necesario para exigir la reparación del daño.
“Por años ya hemos sufrido y padecido el tema de la insuficiencia renal. Hoy en la actualidad ya se mostraron resultados públicamente de que es derivado de la central geotérmica por sus contaminantes, por sus metales que verten al ambiente”, declaró Martínez Hernández a en15dias.com.
Durante años, investigadores de prestigiosas instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN) e incluso del Tecnológico de Monterrey visitaron las comunidades para realizar estudios y tomar muestras. Sin embargo, nunca hicieron públicos sus resultados, dejando a los habitantes sin el sustento legal necesario para emprender acciones contra la CFE.
“Llegaban, nos visitaban como comunidades, hacían las muestras, las pruebas, pero nunca hacían público los resultados. No teníamos un sustento legal que nos pudiera decir ‘sí, es esto’. Aunque nosotros sabíamos que era derivado de ahí, no teníamos la base legal para poder actuar”, expresó con frustración el líder comunitario.
LA CONFIRMACIÓN CIENTÍFICA QUE CAMBIÓ TODO
El 3 de diciembre de 2025, estudios realizados por investigadores de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo confirmaron científicamente lo que las comunidades habían denunciado durante décadas: la insuficiencia renal crónica que padecen es causada directamente por los metales pesados que la central geotérmica vierte al ambiente.
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Los metales pesados liberados por la planta contaminan los suelos y se infiltran en los mantos acuíferos de donde estas comunidades indígenas obtienen el agua para consumo humano, manteniendo la costumbre ancestral de beber agua de manantial.
“Cuando vierten los metales pesados, se filtran en los mantos acuíferos. Nosotros todavía somos comunidades indígenas y nuestras costumbres es beber agua del manantial. Hoy hay agua entubada, pero todavía depende del manantial”, explicó Martínez Hernández.
Esta evidencia científica, sustentada y comprobada con rigor académico, ha dado a las comunidades los elementos legales que necesitaban para exigir justicia y reparación del daño.
UNA CRISIS SANITARIA SIN PRECEDENTES
La magnitud del problema de salud en estas comunidades es alarmante. San Matías el Grande, San Pedro Jacuaro y San Isidro de Alta Huerta presentan el índice más alto de enfermos renales a nivel nacional, una estadística que refleja la gravedad de la situación.
El Hospital Regional de Zitácuaro, que atiende a pacientes de toda la región Maravatio, la región Sur de Hidalgo y la región Zinapécuaro, cuenta únicamente con 15 máquinas de hemodiálisis, una cantidad absolutamente insuficiente para atender la creciente demanda de pacientes con insuficiencia renal crónica.
Los enfermos renales requieren al menos tres sesiones de hemodiálisis por semana para mantenerse con vida, pero el hospital solo puede proporcionar dos sesiones debido a la saturación de sus servicios. Esto obliga a las familias afectadas a pagar por una tercera sesión en clínicas privadas, con un costo que oscila entre 1,500 y 2,000 pesos por sesión.
“Si pagan las tres particulares son 6,000 pesos semanales. ¿Qué vamos a hacer? Y eso desde que empieza el tema de diálisis, ya no hay dinero que alcance, porque ya es eterno, o sea, ya no hay solución prácticamente”, lamentó Martínez Hernández.
El líder comunitario enfatizó que la insuficiencia renal crónica es prácticamente una sentencia de muerte para quienes la padecen. Aunque en algunos casos se logra conseguir un trasplante de riñón, no siempre funciona y los costos son inalcanzables para familias campesinas e indígenas.
NEGLIGENCIA OPERATIVA DE LA PLANTA GEOTÉRMICA
Los manifestantes denuncian graves irregularidades en la operación de la central geotérmica de Los Azufres. Según Martínez Hernández, la planta presenta fugas en sus tuberías y no cuenta con un sistema adecuado de control y disposición de residuos tóxicos.
“Tienen fugas en sus tuberías, se van los residuos para donde corren. Los residuos que van echando de los metales los vierten en cualquier barranca, zanja, llueve, se riegan y se filtran. No hay un control”, denunció.
El vocero de las comunidades señaló que la CFE no cuenta con un protocolo establecido para el depósito seguro de los residuos con metales pesados, lo que permite que estos contaminantes se dispersen libremente en el ambiente, especialmente durante la temporada de lluvias, cuando se filtran más fácilmente en los mantos acuíferos.
«Yo siento que si todos nos hiciéramos un chequeo, una revisión con una campaña de detección, pudiéramos evitar muchos temas o pudiéramos salvar vidas. Porque prácticamente quien tiene insuficiencia renal ya es una vida que no se salva, prácticamente va a la muerte», advirtió Martínez Hernández.
RESPUESTA INSTITUCIONAL INSUFICIENTE
Hasta el momento, la respuesta de las autoridades ha sido limitada. Solo la Secretaría de Salud del estado de Michoacán ha ofrecido apoyo a las comunidades afectadas, según informó el vocero de los manifestantes.
Por su parte, la Comisión Federal de Electricidad no ha establecido ningún acercamiento con las comunidades, a pesar de ser la empresa responsable de la operación de la central geotérmica señalada como causante del problema.
«Por parte de Comisión Federal no ha habido ningún acercamiento. Entonces, es lo que buscamos, que ellos se hagan cargo de la comunidad», señaló Martínez Hernández.
Los manifestantes reconocen que su protesta afecta a la ciudadanía en general, pero argumentan que es necesaria para que las autoridades atiendan su demanda después de décadas de ser ignorados.
«Sabemos que afectamos a la ciudadanía, pero tenemos que para que nos hagan caso», justificó el líder comunitario.
Plan de acción y posible escalamiento
Actualmente existe una mesa de trabajo entre representantes de las comunidades y autoridades estatales, donde se discuten posibles soluciones al conflicto. Sin embargo, los manifestantes advierten que si no se llega a acuerdos concretos y resultados tangibles, escalarán sus acciones.
«Si no se llega a una solución, tenemos que ir a las instancias de la Ciudad de México, a donde tengamos que ir, pero es un problema que ya no puede parar. Nosotros vamos a seguir dependiendo de los resultados que haya en la mesa de trabajo», advirtió Martínez Hernández.
Las comunidades mantienen la toma pacífica de las instalaciones de la CFE y han formado comisiones para participar en las negociaciones. La determinación de los manifestantes es clara: no cesarán en su lucha hasta obtener justicia para los miles de enfermos renales y garantías de que no habrá más afectados en el futuro.
Un problema de justicia ambiental y salud pública
El caso de las comunidades del Oriente de Hidalgo representa un grave problema de justicia ambiental, donde poblaciones indígenas han sido las principales víctimas de un desarrollo energético que no consideró los impactos en la salud de quienes habitan en las proximidades de la planta.
La central geotérmica de Los Azufres, que genera energía eléctrica aprovechando el calor del subsuelo, ha operado durante tres décadas sin que se implementaran los controles ambientales necesarios para proteger a las comunidades vecinas de la contaminación por metales pesados.
Ahora, con evidencia científica sólida que confirma el vínculo entre la operación de la planta y la epidemia de insuficiencia renal, las comunidades exigen que el Estado mexicano y la CFE asuman su responsabilidad y garanticen el derecho a la salud y a un ambiente sano de las poblaciones afectadas.
La resolución de este conflicto será un indicador importante de la voluntad del gobierno federal para atender problemas de justicia ambiental en comunidades indígenas y prevenir que casos similares se repitan en otras regiones del país donde operan plantas de generación eléctrica.
Consejo Supremo Indígena anuncia bloqueos carreteros en Michoacán por contaminación de planta geotérmica
El Consejo Supremo Indígena de Michoacán advirtió que bloqueará carreteras en toda la entidad en los próximos días si la Comisión Federal de Electricidad (CFE) continúa sin atender la crisis de salud provocada por la contaminación de la central geotermoeléctrica Los Azufres.
Pavel Juliano Guzmán, vocero del Consejo, denunció que hace 15 días el gobierno de Michoacán se comprometió públicamente a establecer una mesa de trabajo con la CFE y las instituciones de salud y medio ambiente para atender el problema, pero hasta la fecha ni el gobierno federal, ni el estatal, ni la empresa han tomado con seriedad la crisis.
«La Comisión Federal de Electricidad es la responsable de la mayoría de las enfermedades renales de los pueblos originarios en el Oriente de Michoacán», declaró categóricamente Guzmán durante una manifestación pacífica realizada este lunes en las instalaciones de la CFE División Centro Occidente.
El líder indígena responsabilizó directamente a la CFE de la contaminación por metales pesados en los ríos y señaló que la empresa mantiene «deficiencias graves en el manejo de residuos tóxicos que impunemente prosiguen».
Asimismo, denunció el «silencio cómplice» de instituciones como la Secretaría de Salud, la Secretaría de Medio Ambiente, la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA).
Las comunidades exigieron que el superintendente de la CFE, ingeniero Francisco Ordaz Rodríguez, los atienda personalmente, pero hasta el momento no han recibido respuesta.
El Consejo demanda como primer paso urgente garantizar el suministro de agua no contaminada a los pueblos afectados y la atención pronta y efectiva de los pacientes renales crónicos. «La vida y la salud no pueden esperar», enfatizó el vocero.
Mediante un comunicado dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, el Consejo Supremo Indígena advirtió que por decisión de Asamblea General de Autoridades Tradicionales procederán a tomar carreteras en toda la entidad si no son atendidos.
«No están solos los compañeros de San Matías El Grande y las comunidades otomíes», concluyó Guzmán, haciendo responsable a la CFE de todas las inconformidades que ocasionen las movilizaciones «por negarse a entablar el diálogo y solucionar los problemas que ellos mismos ocasionan por los malos manejos y la corrupción».