Sevina, comunidad purépecha de Nahuatzen, enfrenta una nueva escalada de violencia en medio de disputas territoriales y presencia del crimen organizado en la Meseta Purépecha. La comunidad mantiene procesos de autogobierno, defensa del bosque y vigilancia comunal. / Sevina: violencia, autonomía y disputa territorial en la Meseta Purépecha

Sevina: violencia, autonomía y disputa territorial en la Meseta Purépecha
Santa María Sevina, comunidad indígena purépecha ubicada en el municipio de Nahuatzen, Michoacán, volvió a colocarse en el centro de la atención regional tras los recientes hechos de violencia registrados en la Meseta Purépecha, donde ataques armados, bloqueos carreteros y enfrentamientos dejaron víctimas entre integrantes de rondas comunitarias.
La comunidad se localiza en una zona boscosa de la Meseta Purépecha, entre Nahuatzen, Cherán y Paracho, una región históricamente caracterizada por la organización comunal indígena, la actividad forestal y la defensa territorial.
En los últimos años, Sevina ha formado parte del proceso regional de fortalecimiento de autogobiernos y sistemas de seguridad comunitaria impulsados por diversas comunidades purépechas.
Los ataques ocurridos recientemente en Nahuatzen y comunidades cercanas se registraron en un contexto de violencia regional vinculada a disputas entre grupos del crimen organizado.
Reportes periodísticos señalaron enfrentamientos armados, quema de vehículos y agresiones contra casetas de vigilancia comunitaria en distintos puntos de la Meseta Purépecha.
El Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) y la comunidad indígena de Santa María Sevina emitieron un pronunciamiento conjunto el 17 de mayo de 2026 tras el ataque armado contra la Ronda Comunal ocurrido aproximadamente a las 20:30 horas.
En el comunicado señalaron que durante la agresión murieron los integrantes de la ronda Jesús Álvarez Gutiérrez e Ignacio Campos Guerrero, además de que otra persona resultó gravemente herida. Las organizaciones indicaron que la Ronda Comunal “heroicamente les hizo frente” a integrantes de un grupo del crimen organizado que ingresó a la comunidad.
En el documento dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, funcionarios federales, autoridades estatales y medios de comunicación, el CSIM acusó que “los discursos y la falsa imagen de un Estado de Derecho en Michoacán han sido eso, meramente discursos”.
Asimismo, emplazaron al Estado mexicano a garantizar “la paz, justicia y tranquilidad” en las comunidades indígenas y solicitaron al Ayuntamiento de Nahuatzen “cerrar las puertas” al grupo delincuencial al que responsabilizan del ataque, al asegurar que se refugia en la cabecera municipal. Finalmente, las comunidades integrantes del CSIM se declararon en “estado de alerta máximo” y señalaron que se reservan “el derecho a actuar y organizarse” ante la situación de violencia.
Tras los hechos, comunidades indígenas reforzaron retenes y controles de acceso, mientras rondas comunitarias incrementaron labores de vigilancia territorial.
La región donde se ubica Sevina ha vivido transformaciones importantes desde mediados de la década de 2000, cuando Michoacán comenzó a experimentar una escalada de violencia relacionada con la expansión de grupos criminales como La Familia Michoacana y posteriormente Los Caballeros Templarios.
La Meseta Purépecha adquirió relevancia estratégica debido a su ubicación serrana, la presencia de extensos bosques y su conexión con rutas regionales que comunican municipios como Uruapan, Zacapu, Paracho y Zamora.
Además de las actividades relacionadas con el crimen organizado, comunidades de la región denunciaron durante años tala ilegal, extracción clandestina de madera y presiones sobre territorios comunales.
Uno de los momentos más importantes para la región ocurrió en abril de 2011 con el levantamiento de Cherán, comunidad que expulsó a talamontes y grupos armados vinculados a actividades criminales. A partir de entonces, varias comunidades purépechas comenzaron a fortalecer sistemas de seguridad comunal y procesos de autonomía indígena.
En ese contexto, Sevina avanzó en mecanismos de organización comunitaria y autogobierno, incluyendo participación en estructuras regionales indígenas y procesos de administración comunal.
La actividad económica de Sevina y de otras comunidades cercanas se relaciona principalmente con: agricultura de temporal, producción de maíz, aprovechamiento forestal, carpintería, artesanías, comercio local, y migración laboral.
En distintas comunidades de la Meseta Purépecha también existe actividad vinculada al procesamiento de madera y manufactura artesanal, especialmente en municipios cercanos como Paracho, reconocido por la producción de guitarras y otros instrumentos musicales.
Durante los últimos años, organizaciones comunitarias y el Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) han señalado que la violencia regional no puede separarse de factores como: disputa territorial, tala ilegal, control de rutas, economías ilícitas, y debilidad institucional.
El CSIM, que agrupa a decenas de comunidades originarias, ha emitido pronunciamientos públicos tras los recientes ataques y ha solicitado garantías de seguridad para comunidades indígenas de la Meseta Purépecha.
Actualmente, Sevina forma parte de una de las regiones indígenas con mayor organización comunitaria en Michoacán, pero también de una de las zonas donde persisten tensiones relacionadas con seguridad, control territorial y presencia de grupos armados.
La violencia registrada en días recientes ocurre en un territorio marcado por décadas de organización comunal, defensa del bosque y procesos de autonomía indígena que han redefinido la vida política y social de la Meseta Purépecha.