SEMARNAT evalúa una obra vial e hidráulica dentro de Cañadas del Bosque, en Morelia. El proyecto contempla ocupar la zona federal y el cauce de un arroyo para construir una alcantarilla que también funcionará como vialidad interna del desarrollo inmobiliario Tres Marías. / Autorizan evaluación ambiental para obra vial e hidráulica en fraccionamiento “Cañadas del Bosque”

En revisión evaluación ambiental para obra vial e hidráulica en fraccionamiento “Cañadas del Bosque”
Por: Gilbert Gil Yáñez / en15dias.com
26 de agosto de 2026
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), a través de su Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental, dio a conocer el ingreso de una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) particular para un proyecto de infraestructura en el municipio de Morelia.
El proyecto, promovido por “Corporativo Tres Marías, S.A.P.I.B. de C.V.”, se ubica en el Fraccionamiento Cañadas del Bosque, cuarta etapa.
La solicitud, registrada con la clave 16MI2026UD067, fue ingresada el 7 de agosto de 2026 y contempla la ocupación de la zona federal y el cauce de un arroyo sin nombre que atraviesa el desarrollo.
De acuerdo con la descripción técnica del proyecto, la obra consiste en una infraestructura vial e hidráulica integrada, una alcantarilla pluvial tipo bóveda rectangular de concreto reforzado, sobre cuya losa superior se construirá el tramo de vialidad interna del fraccionamiento.
La estructura se localizará en el arroyo y fue diseñada para permitir el paso seguro de los escurrimientos superficiales sin interrumpir la conectividad vial del desarrollo, se señala en el documento.
Sus especificaciones técnicas incluyen una sección hidráulica interior de 3.00 metros de ancho por 1.35 metros de altura libre; una longitud total de 19.98 metros; concreto reforzado con resistencia especificada de f’c = 250 kg/cm²; muros y losas de 25 cm de espesor, doblemente armados con varillas de ½ pulgada y Acero de refuerzo con límite de fluencia de fy = 4,200 kg/cm².
Según la promovente, estas características buscan garantizar la capacidad estructural de la obra para soportar tanto las cargas hidráulicas del arroyo como las cargas vehiculares que circularán sobre ella durante su vida útil.
El proyecto se encuentra actualmente en proceso de evaluación por parte de la DGIRA, instancia que determinará si se autoriza, condiciona o niega su realización conforme a la normatividad ambiental vigente.
LO QUE DICE LA MIA
Según el documento, la obra busca dar continuidad a una vialidad perimetral interna del fraccionamiento, actualmente en construcción, mediante una alcantarilla tipo bóveda rectangular de concreto reforzado de 19.98 metros de longitud, sobre la cual se tenderá una superficie de rodamiento de 16 metros de ancho más dos banquetas de dos metros cada una.
El cuerpo de agua, identificado en la cartografía oficial únicamente como «Arroyo Sin Nombre», tiene en promedio tres metros de ancho, lo que de acuerdo con la Ley de Aguas Nacionales lo convierte en un cauce de jurisdicción federal, con una franja de cinco metros como zona federal a cada lado. En conjunto, el proyecto ocupará de forma permanente 323.76 metros cuadrados, de los cuales 222.5 m² corresponden a zona federal y 101.3 m² al cauce mismo.
El documento detalla que en mayo de 2025 la empresa consultó a la Semarnat si el predio tenía características de terreno forestal. La dependencia respondió, mediante el oficio MICH/GA/04/3040/2025, que el predio no reúne esas características, por lo que no aplica el trámite de cambio de uso de suelo forestal; sin embargo, la propia autoridad precisó que cualquier obra dentro del cauce y la zona federal del arroyo sí requiere evaluación de impacto ambiental de competencia federal, lo que dio origen a la MIA ahora presentada.
La Cuarta Etapa del fraccionamiento, de 349,802.66 m², ya cuenta con autorización ambiental estatal emitida por la Secretaría de Medio Ambiente de Michoacán (SEMACCDET) desde 2021.
Las dos parcelas donde se ubicará la obra (87 Z-3 P1/1 y 88 Z-3 P1/1) formaron parte del Ejido Francisco J. Mújica y se integraron, junto con otras 30 parcelas, algunas del Ejido Atapaneo, a un fideicomiso irrevocable constituido en 2006, en el que participa como fideicomisaria la empresa Desarrolladora Tres Marías, S.A. de C.V.
La MIA reporta la remoción de 13 individuos arbóreos (entre ellos huizaches, granjeros rojos y pirules), ninguno listado en la NOM-059-SEMARNAT-2010 de especies en riesgo. El estudio califica el impacto sobre la fauna como «compatible», al considerar que el predio ya se encuentra fragmentado por actividades agropecuarias y de urbanización previas. Entre los riesgos identificados durante la construcción están la posible afectación a la calidad del agua superficial y subterránea por fugas de combustible o mala disposición de residuos, así como la generación de sedimentos por las excavaciones.
Como medidas de mitigación, el promovente se compromete, entre otros puntos, a prohibir quemas de residuos, dar mantenimiento preventivo a la maquinaria, delimitar estrictamente las áreas de trabajo y establecer un Programa de Vigilancia Ambiental con recorridos de supervisión durante las 16 semanas que se estima durará la construcción. El documento señala que el sitio se ubica en una zona de riesgo bajo de inundación, de acuerdo con el Atlas de Riesgos 2023 del IMPLAN Morelia.
El presupuesto total de la obra y los datos de contacto del promovente y del responsable técnico del estudio aparecen como información reservada en la versión pública del expediente. La MIA se presenta ante la Semarnat con fundamento en el artículo 28 de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente.
Corporativo Tres Marías, S.A.P.I.B. de C.V. es la misma empresa promovente del proyecto habitacional «Torres Peñasco», también en Ciudad Tres Marías, cuyo trámite ambiental ante la Semarnat ha sido motivo de debate público en meses recientes.
“EL PROYECTO” CONSTITUÍDO
Cabe señalar que el Fraccionamiento “Cañadas del Bosque” ya se encuentra construido y en comercialización activa. La propia desarrolladora vende ahí casas, departamentos y terrenos, con avance de obra publicado en su sitio oficial.
La publicación de la DGIRA no detalla con precisión si la obra de la alcantarilla corresponde a una etapa de expansión aún no construida, a una regularización de una obra ya existente, o a una ampliación puntual dentro del desarrollo.
Los cadenamientos citados en el documento no son ubicables públicamente sin planos técnicos del proyecto, por lo que no es posible precisar, solo con la información publicada en la Gaceta Ecológica, el punto exacto donde se construiría o ya se construyó dicha obra dentro del fraccionamiento.
EL “PLAN MAESTRO” QUE REVELA LA MAGNITUD DEL PROYECTO INMOBILIARIO
Más que un fraccionamiento residencial, Tres Marías se ha consolidado como uno de los proyectos de urbanización privada más extensos e influyentes de Michoacán, junto con Altozano.
El “Plan Maestro” del desarrollo permite dimensionar la escala territorial de un complejo que integra vivienda, hospitales, universidades, centros comerciales, parques tecnológicos, zonas corporativas, hoteles, campos de golf y amplias reservas ecológicas dentro de un mismo polígono.
El mapa muestra un modelo de ciudad privada que se ha expandido progresivamente hacia el oriente y sur de Morelia, ocupando miles de hectáreas que hace apenas unas décadas correspondían principalmente a bosques, áreas agrícolas y zonas de recarga hídrica.
En el plano destacan sectores como Ciudad Salud, Parque Tecnológico, Zona de Corporativos, Casa Club, Zona Hotelera, numerosos desarrollos habitacionales y una extensa red vial interna que articula todo el complejo.
A diferencia de un fraccionamiento convencional, el Plan Maestro plantea una ciudad prácticamente autosuficiente. En el mapa aparecen hospitales del IMSS, ISSSTE y hospitales privados; universidades; centros comerciales; supermercados; hoteles; escuelas; corporativos; áreas recreativas y múltiples desarrollos inmobiliarios que buscan concentrar servicios, empleo y vivienda en un solo espacio.
La estrategia reduce la necesidad de desplazarse hacia otras zonas de Morelia, pero al mismo tiempo fortalece un modelo de crecimiento urbano de baja densidad y fuerte dependencia del automóvil, con importantes inversiones en infraestructura vial.
Uno de los elementos más llamativos del mapa es la presencia de extensas áreas marcadas como “Reserva Ecológica” y “Reserva Tres Marías”, que rodean buena parte del desarrollo inmobiliario.
Estas áreas verdes funcionan como un componente central de la imagen comercial del proyecto. Sin embargo, el mapa también evidencia cómo numerosos desarrollos habitacionales se insertan entre estas reservas, planteando contradicciones sobre el equilibrio entre conservación ambiental, expansión inmobiliaria y presión sobre los ecosistemas del sur de Morelia.
El “Plan Maestro” refleja décadas de crecimiento inmobiliario continuo. Lo que inició como un desarrollo residencial se convirtió en un polo urbano con capacidad para modificar la dinámica económica y territorial de la capital michoacana.
Su expansión ha impulsado nuevas vialidades, incrementado la plusvalía del suelo y atraído inversiones privadas en salud, educación y servicios. Al mismo tiempo, especialistas en ordenamiento territorial han señalado que este tipo de megaproyectos obliga a evaluar sus efectos sobre la disponibilidad de agua, la fragmentación del bosque, la movilidad metropolitana y la expansión de la mancha urbana.
El desarrollo inmobiliario de Tres Marías está orientado principalmente a los segmentos de ingresos medios-altos y altos. Su oferta incluye fraccionamientos cerrados, condominios horizontales y verticales, residencias unifamiliares de gran superficie y lotes para vivienda de lujo.
En los últimos años también se han incorporado conjuntos habitacionales con viviendas de menor tamaño, aunque conservando estándares urbanísticos y de equipamiento superiores al promedio de la ciudad.
Las viviendas del complejo suelen privilegiar amplios terrenos, áreas verdes privadas, diseño contemporáneo, infraestructura subterránea y acceso controlado. Muchos de los desarrollos incorporan amenidades como casas club, albercas, gimnasios, canchas deportivas, senderos recreativos y vigilancia permanente, configurando un modelo residencial dirigido a familias con alta capacidad adquisitiva y a inversionistas que buscan plusvalía inmobiliaria.