Cóngera, la maleza contra los hongos de la piel

Esta es una especie ruderal común en las partes altas de México, pero generalmente no es dominante.


Cóngera, la maleza contra los hongos de la piel

Por: en15dias.com / Con información de Conabio

La Cóngera es llamada Amole, Barbachina, Carricillo, Conegera, Congora, Coral, Cónguera, Higuerilla, Jaboncillo, Jabonera, Lavaropa, Mazorquilla, Mazorquita, Mora, Quelite, Quelite de amor, Quelite de cerro, Quelite de toro, Sicamole, Tarasca, Tarasca de negros, Tonojoso y Varbachina, de acuerdo con la ficha de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio)

En el Bajío se conoce además como cóngara, cóngaran, congarani, cóngora, cónguera, conguerama, conguerani, cónguira, Góngora, mora, ñamole.

Los pueblos del estado de Michoacán lo conocen como kongaran, kongarani, k´onguarani; en otras del oriente michoacano también se le nombra congeraman, conjira, konguera, konguera blanca y konguera prieta.

En otros estados tiene nombres distintos, señala la ficha del Atlas de las Plantas de la Medicina Tradicional Mexicana, realizado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), como en Aguascalientes que se le nombra congarey; en la ciudad de México, amolquilitl y telcox; en el Estado de México, se le llama niamol.

En el estado de Hidalgo: oyamol y tesmol de monte; en Jalisco se le conoce como congueran; en Morelos como namole; en el estado de Quintana Roo se le nombra te´elkox, t´elkokox (maya) y San Luis Potosí, paluuaku´al.

Sus nombres comunes en idiomas indígenas de México, según la Conabio son: “Jucshca (lengua totonaca, Veracruz), mo-hog-tau, mo-tau (lengua chinanteca, Oaxaca), x-tel-kox (lengua maya, Yucatán; Martínez, 1979). Conguirán (lengua purépecha), amolxíhuitl, paluh akw’aal (lengua huasteca) (Rzedowski y Rzedowski, 2000)”.

Lleva el nombre científico: Phytolacca icosandra L.


Ubicación Cóngera (Phytolacca icosandra L.)

De acuerdo con la ficha de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) esta planta es originaria de México a Sudamérica y de la India oriental.

“Se ha registrado en Aguascalientes, Baja California Norte, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Chihuahua, Coahuila, Colima, Distrito Federal, Durango, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Estado de México, Michoacán, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luís Potosí, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán”, destaca la Conabio.

El Atlas de las Plantas de la Medicina Tradicional Mexicana, realizado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), destaca que esta planta habita en áreas con climas cálido, semicálido, semiseco y templado desde los 0 a los 2600 metros sobre el nivel del mar.

“Es una planta silvestre, crece a orillas de caminos asociada a bosques tropicales caducifolio y subcaducifolio, matorral xerófilo, bosque mesófilo de montaña, bosques de encino y de pino”, se describe.

Según la información contenida en la Monografía de Plantas Medicinales en Michoacán, su distribución local está concentrada en los municipios de Angangueo, Hidalgo, Coeneo, Epitacio Huerta, Erongarícuaro, Huaniqueo, Jiquilpan, Los Reyes, Morelia, Paracho, Pátzcuaro, Queréndaro, Quiroga, Salvador Escalante, Senguio, Tangancícuaro, Tlalpujahua, Tzintzuntzan, Zacapu y Zinapécuaro.


Taxonomía Cóngera (Phytolacca icosandra L.)


Características Cóngera (Phytolacca icosandra L.)

Según la descripción biológica de estas tres fuentes de información, esta planta es una hierba que alcanza el metro de altura y puede llegar alcanzar hasta los dos metros.

Es una “hierba anual o perenne de vida corta, con frecuencia robusta, sin pelos o poco pubescente, algo suculenta”, se señala.

Su tallo es recto, suculento, verdoso o algo rojizo. “Las hojas son más largas que anchas, de color verde claro a oscuro en el anverso y verde claro en el reverso, tienen los bordes casi siempre rojizos”.

“Elípticas u ovado-elípticas, de 7 a 20 cm de largo por 2.5 a 9.5 cm de ancho, ápice agudo, acuminado y a veces mucronado, base atenuada a acuminada; pecíolos bien manifiestos, de 1 a 6 cm de largo”, se describe.

“Las flores las encontramos en espigas y son blancas. Los frutos son casi globosos (como pequeñas calabazas) y negros”, indica el Atlas de plantas medicinales.

Su mecanismo de propagación es por semilla, a partir de los frutos producidos en la temporada de lluvias.

Su estado de conservación es de “No amenazada”.


Atribuciones medicinales Cóngera (Phytolacca icosandra L.)

La Conabio señala que “se ha registrado como maleza en cultivos de manzana”.

Su uso principal es medicinal; “además, antes se usaba para lavar, ya que los frutos maduros producen espuma”, señala la ficha de la dependencia federal.

El Atlas de las Plantas de la Medicina Tradicional Mexicana señala que “es frecuente el empleo de la congora en problemas del cuero cabelludo y padecimientos de la piel”.

“Es así que se recomienda lavar el pelo, con el cocimiento de las hojas para evitar su caída (V. caída del cabello), contra la tiña y la caspa. En el Estado de México, para evitar la caspa remojan los frutos y las hojas en agua tibia, después de cierto tiempo utilizan el agua como enjuague, dando masajes en el cuero cabelludo, pero cuidando que no entre a los ojos”, se describe en el atlas.

Otro uso que le dan los pueblos originarios es “el jugo del fruto se aplica de manera local como antidermatítico y contra los hongos de la piel. El cocimiento de las hojas se aplica mediante compresas sobre los granos o se lavan con él las heridas. La infusión de las hojas y flores es útil contra el sarampión, se ingiere y acompaña de un baño con la decocción de las flores.

“Para obtener un efecto analgésico, se aplican localmente las hojas hervidas o semiasadas, cuando hay dolor de espalda, estómago o dolor de cabeza. Por otra parte, se ponen compresas con su cocimiento para sanar los golpes. Se bebe la infusión de la raíz en caso de cólico o el de las hojas cuando hay dolor de estómago menos intenso. Para las reumas se unta en la zona adolorida un preparado alcohólico de las hojas y la raíz”, se describe.

Además, se le usa cuando hay congestión estomacal, contra Ascaris lumbricoides (V. lombrices) y como anticonceptivo.

Parte de la historia de su uso la describe el Atlas de las Plantas de la Medicina Tradicional Mexicana.

“A finales del siglo XVIII, Vicente Cervantes relata: es eficaz en las úlceras cancerosas.

A inicios del siglo XX, la Sociedad Mexicana de Historia Natural la reporta para la tina. Posteriormente, Maximino Martínez la índica como antirreumático y antisifilítico”.

La ficha del atlas destaca que “finalmente, Narciso Souza refiere: para facilitar el desarrollo de las fiebres eruptivas y para «evitar» las cicatrices de la viruela, usada también como alterante en la sífilis y en el reumatismo crónico mercurial y para deshinchar las bubas”.

La propia UNAM advierte que Phytolacca icosandra, que es una planta originaria de México y Sudamérica, de uso antiguo. “Sin embargo, no existen estudios farmacológicos que permitan valorar el uso popular de esta planta, aunque los reportes en la literatura referentes a su toxicidad, hacen necesario advertir los posibles riesgos derivados de la ingestión de esta planta o sus productos”.

“Se reporta que esta planta es tóxica debido a la presencia de un glucósido saponínico: fitolaccina. Las partes de la planta donde hay mayor concentración de fitolaccina son los frutos y la raíz.

“Cuando se ingieren grandes cantidades de la planta, los síntomas tóxicos suelen aparecer una o dos horas después de su ingesta, incluyen vómitos, vértigos y trastornos de la visión”, destaca el atlas de la UNAM.

La Monografía de Plantas Medicinales en Michoacán, señala como usos principales en la entidad elantidermatítico y fungicida.

Señala que las partes usadas son los frutos y las hojas. “Modo de empleo: Para su uso como antidermatítico y contra hongos de la piel se utiliza el jugo del fruto aplicado de manera local en el área afectada. Para granos y heridas, se aplican compresas con el cocimiento de cuatro o cinco cinco hojas. Para padecimientos de la piel hervirla en medio litro de agua durante cinco minutos”.


Esto te puede interesar

EL (resumen) SEMANAL Semana #14: del 30 de marzo al 5 de abril de 2026

Conflictos por el agua, disputas territoriales, autonomías indígenas y crisis de derechos humanos marcan la semana en Michoacán y México. Entre tensiones locales y alertas internacionales, se revela un mismo fondo: la lucha por el control del territorio, los recursos y la legitimidad del poder. Semana 14

Salir de la versión móvil