El parque industrial Eleva Park, en Tarímbaro, es presentado como motor de empleo y crecimiento regional. Sin embargo, su expansión abre interrogantes sobre concentración de beneficios, presión territorial y costos ambientales que no han sido transparentados por el gobierno estatal.

Eleva Park: corredor industrial, concentración de beneficios y nuevos presiones territoriales
Por: en15dias.com / Con información del Gobierno de Michoacán
Esta semana, el gobierno de Michoacán presentó el parque industrial Eleva Park, en Tarímbaro, como una apuesta para generar hasta cinco mil empleos formales y consolidar un corredor industrial en la zona metropolitana de Morelia. El proyecto, impulsado por Organización Ramírez y Grupo Citelis, ya alberga 35 empresas y se articula con otros desarrollos logísticos en Álvaro Obregón y Zinapécuaro.
La narrativa oficial lo coloca como motor económico regional, aunque sin detallar los costos territoriales y ambientales asociados a su expansión.
Eleva Park se suma a una serie de proyectos estratégicos promovidos por el actual gobierno estatal y vinculados directamente a la familia Ramírez, uno de los grupos empresariales con mayor presencia en el sector inmobiliario e industrial del estado.
La reiterada asignación de proyectos de alto impacto a un mismo conglomerado empresarial abre interrogantes sobre la concentración de beneficios, los criterios de selección de inversionistas y los mecanismos de transparencia en la política de atracción de capital privado.
Desde una perspectiva territorial, la consolidación de un corredor industrial en Tarímbaro y municipios aledaños implica presión creciente sobre suelo agrícola, disponibilidad de agua y sistemas de movilidad regional.
La llegada de grandes empresas logísticas y de comercio electrónico intensifica la demanda energética y de infraestructura, en una zona donde el ordenamiento urbano y ambiental ha sido históricamente fragmentado.
Aunque el gobierno destaca la “alta conectividad” y la cercanía con autopistas y aeropuerto como ventajas competitivas, no se informa sobre estudios de impacto ambiental integrales, planes de mitigación hídrica ni estrategias para evitar procesos de expansión urbana descontrolada asociados a este tipo de polos industriales.
La experiencia en otras regiones del Bajío muestra que estos desarrollos suelen detonar encarecimiento de suelo, desplazamiento de actividades rurales y mayor presión sobre acuíferos.
La proyección de miles de empleos formales es presentada como argumento central de legitimación del proyecto. Sin embargo, queda pendiente conocer la calidad de esos empleos, la proporción de mano de obra local incorporada y los compromisos ambientales asumidos por las empresas instaladas. En ausencia de estos datos, Eleva Park se perfila no solo como un nuevo nodo económico, sino como un reordenamiento territorial cuyos beneficios y riesgos aún no se distribuyen con claridad pública.






