
Real, pero no urgente
Una agenda suave, superficial, como la de regar un jardín y retirar las hojas secas, es la que se deriva de esta condicionante impuesta por las relaciones de poder; una agenda fuerte que pare de una vez por todas con la tala o el robo de aguas no está hoy en el ánimo de los gobiernos, no vayan a romper esa coexistencia.







