Comunidades indígenas y afrodescendientes de Michoacán denuncian falta de maestros, infraestructura precaria y rezago educativo

Comunidades indígenas y afrodescendientes de Michoacán, reunidas en el Consejo Supremo Indígena, denunciaron la falta de maestros rurales, escuelas en condiciones precarias y la ausencia de reconocimiento oficial a los sistemas educativos interculturales en la entidad.

Comunidades indígenas y afrodescendientes de Michoacán denuncian falta de maestros, infraestructura precaria y rezago educativo

Por: en15dias.com / Con información de CSIM

Comunidades indígenas y afrodescendientes de Michoacán, integradas en el Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM), denunciaron públicamente la falta de maestros rurales, la precariedad de infraestructura escolar y la ausencia de reconocimiento oficial a los sistemas educativos interculturales en el estado.

El CSIM, órgano autónomo conformado por autoridades tradicionales de 80 comunidades de los pueblos P’urhépecha, Otomí (Hñahñú), Matlazinca (Pirinda), Nahuatl y Afromexicano, señaló que más de 20 comunidades carecen actualmente de docentes en distintos niveles de educación básica, entre ellas San Ángel Zurumucapio, Sevina, Aranza, Ichán, Zopoco, Acachuén, Opopeo, Turícuaro, Charapan, Zacán, Tomendán y El Ticuiz.

De acuerdo con el pronunciamiento, esta situación ha sido informada en tiempo y forma a la Secretaría de Educación del Estado, sin que hasta ahora existan soluciones efectivas. La falta de profesores ha dejado a cientos de niñas y niños sin clases en preescolar, primaria y secundaria.

Las comunidades cuestionaron el discurso oficial que sostiene que en Michoacán los ciclos escolares se desarrollan con normalidad. “¿Dónde queda ese discurso si en las comunidades no hay maestros y las aulas permanecen vacías?”, señalaron.

El CSIM también criticó el funcionamiento de la Unidad Estatal del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (UESICAMM), al considerar que sus procesos son lentos, burocráticos e ineficientes, lo que impide la asignación oportuna de plazas docentes al inicio de cada ciclo escolar. Esta situación obliga a algunos maestros a duplicar funciones, mientras que en otros casos los estudiantes quedan completamente sin atención educativa.

A ello se suma la infraestructura escolar precaria en diversas comunidades. El Consejo denunció la existencia de planteles sin muros sólidos, sin techos firmes, sin agua potable o sanitarios dignos, conocidas como “escuelas de palitos”, como ocurre en Naranja de Tapia, Opopeo y San Ángel Zurumucapio.

Además, señalaron que algunas escuelas, como la de San Francisco Uricho, llevan más de una década sin recibir clave oficial de registro.

En materia de educación indígena, el CSIM afirmó que el Gobierno de Michoacán no ha reconocido plenamente los derechos colectivos de los pueblos originarios, al no otorgar reconocimiento oficial a los sistemas educativos interculturales, como ocurre en secundarias indígenas de Santa Fe de la Laguna y Huáncito.

También denunciaron que al menos el 50% del estudiantado indígena no cuenta con materiales educativos en lengua materna ni adaptados a su contexto comunitario.

Finalmente, el Consejo reiteró su demanda histórica de que los pueblos indígenas puedan contar con instituciones educativas propias, así como el reconocimiento estatal de sus planes y programas de educación autónoma, a lo que denominan educación directa y autónoma.

El pronunciamiento fue dirigido al Gobierno del Estado de Michoacán, al Gobierno Federal, a los medios de comunicación, a las comunidades originarias y al pueblo michoacano.

Más noticias

Fiscalía ambiental convoca a nuevas mesas de trabajo contra delitos ecológicos

La incorporación de la Secretaría de Medio Ambiente de Michoacán a nuevas mesas de trabajo con la Fiscalía ambiental se presenta como un avance contra los delitos ecológicos. Sin embargo, sin una reforma estructural, la coordinación interinstitucional corre el riesgo de repetir esquemas ineficaces y criminalizar a defensores del territorio.

Eleva Park: corredor industrial, concentración de beneficios y nuevos presiones territoriales

El parque industrial Eleva Park, en Tarímbaro, es presentado como motor de empleo y crecimiento regional. Sin embargo, su expansión abre interrogantes sobre concentración de beneficios, presión territorial y costos ambientales que no han sido transparentados por el gobierno estatal.

Descubre más desde

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo