El capitalismo global atraviesa una fase extrema: concentración obscena de riqueza, devastación ambiental y autoritarismo geopolítico. En ese escenario, el regreso de Donald Trump no es un accidente, sino la expresión más cruda de un sistema que amenaza la vida, el clima y la convivencia entre los pueblos. El capitalismo y Trump amenazan la existencia de la humanidad
El capitalismo y Trump amenazan la existencia de la humanidad
Vocero de Cuerauáhperi**
Luis Rubén Juárez Zapatero*
La sociedad capitalista está organizada para producir ganancias, y generar una élite minoritaria súper rica y reduce a la pobreza a la mayoría de la humanidad. El 24 de enero de 2024 OXAM señaló que “la riqueza de los milmillonarios se incrementó en dos billones de dólares en 2024, tres veces más rápido que el año anterior, mientras que el número de personas que viven en la pobreza apenas ha variado desde 1990”[i].
¿Cómo funciona?
El capitalismo explota la mano de obra mundial, extrae los recursos naturales globales, eliminan las restricciones que limitan la explotación de la mano de obra (ampliar jornada laboral, reducir salarios, eliminar prestaciones y pensiones) y suprimen las regulaciones legales y ambientales que le impide extraer recursos naturales.
En consecuencia, el capitalismo es la causa raíz del cambio climático. La NASA suministra la evidencia.
Incremento global del bióxido de carbono[ii].

Incremento global de la temperatura[iii].

Incremento global de metano[iv].

Decremento de la capa de hielo en Groenlandia.

El factor Donald Trump.
La relección de Donald Trump en la presidencia de Estados Unidos significa el ascenso de una élite ultraliberal y belicista.
Trump impuso aranceles globales con la pretensión de favorecer las empresas estadounidenses. La medida provocó un caos en el comercio internacional, el pueblo estadounidense percibe que ha empeorado su economía doméstica, y la decisión unilateral de Trump de aplicar y cancelar aranceles ha manipulado los mercados financieros, lo que ha permitido el enriquecimiento de las empresas de Trump y sus aliados.
Obliga a sus aliados de la OTAN a comprar mercancías y armamento estadounidense, lo que presiona la economía de Europa afectando negativamente a sus pueblos, ya que para cumplir con las exigencias de Trump se plantean recortar el presupuesto destinado a servicios sociales como educación, salud y pensiones.
Impulsa la generación de energía mediante combustible fósiles y abandona los tratados internacionales de protección ambiental, lo que implica la aceleración del cambio climático. No olvidemos que las empresas estadounidenses son los principales contaminantes, ya que además de las empresas asentadas en territorio estadounidenses debo incluir a las empresas instaladas en otros países.
Trump impulsa políticas racistas y supremacistas tanto en Estados Unidos, como sus aliados. Exige a Europa a endurecer sus políticas de migración para evitar el ingreso de personas originarias de países subdesarrollados.
Promueve golpes de estados ahora denominados “revoluciones de colores”, e interviene en las elecciones de otros países tales como Argentina, Bolivia, Perú y Hondura; y está preparado para intervenir en las elecciones de otros países.
Trump respalda el genocidio palestino a manos del estado sionista de Israel.
Invadió a Venezuela, país democrático y soberano, y secuestró a su presidente Nicolas Maduro, violando el estado de derecho internacional. La amenaza de Trump de apropiarse de Groenlandia, la destrucción de lanchas en el mar caribe, la apropiación de barcos con bandera venezolana y rusa, la constante amenaza de invasiones a México y Colombia, o las amenazas de atacar Irán o algún país africano, implica la destrucción del estado de derecho internacional, y las relaciones basadas en la fuerza y la piratería.
Trump manda a Europa al carajo y consolida al continente americano como territorio vital para una virtual guerra global contra China y Rusia.
Amenaza a la humanidad. Trump no es lo peor, está rodeado de halcones más radicales.
El nivel de aprobación de Trump en Estados Unidos es del 43%[v]. Ciertamente un nivel desaprobatorio, sin embargo, cuenta con una amplia base social. Si consideramos que la población de Estados Unidos es de 340 millones de habitantes, el 43% equivale a 136 millones de personas, esas personas respaldan las políticas de Trump, aceptan que su bienestar vale la desgracia de los pueblos del mundo.
Sólo el pueblo puede salvar al pueblo.
Los pueblos del mundo debemos confrontar a nuestras oligarquías locales, la élite global y las políticas de Trump. No hay opciones, aceptamos la sumisión capitalista trumpista o nos liberamos de ella.
Hoy el pueblo estadounidense tiene la responsabilidad histórica de detener a Trump y el movimiento MAGA.
¡Pueblos del mundo uníos!
[i] https://www.oxfam.org/es/letters-and-statements/la-riqueza-de-los-milmillonarios-se-incremento-en-dos-billones-de-dolares-en
[ii] https://ciencia.nasa.gov/cambio-climatico/dioxido-de-carbono/
[iii] https://ciencia.nasa.gov/cambio-climatico/temperatura-global/
[iv] https://ciencia.nasa.gov/cambio-climatico/metano/
[v] https://www.nytimes.com/interactive/polls/donald-trump-approval-rating-polls.html






