“El que contamina paga”, la simulación de la Ley de Aguas Nacionales

El principio «el que contamina paga» de la Ley de Aguas Nacionales, que aplica mecanismos del mercado en un marco de autorregulación, ha sido un fracaso.


En varias entregas, la Contraloría Nacional Autónoma del Agua explora cómo la Ley de Aguas Nacionales y la Conagua han contribuido a la profunda crisis del agua que enfrentamos, con propuestas de los cambios requeridos en torno al tema.

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Ley Federal de Derechos de agua, desigual


“El que contamina paga”, la simulación de la Ley de Aguas Nacionales
Por: Contraloría Nacional Autónoma del Agua

El principio «el que contamina paga» de la Ley de Aguas Nacionales, que aplica mecanismos del mercado en un marco de autorregulación, ha sido un fracaso.

Por una parte, genera una dinámica del «pago de derechos por contaminar», exentando cierto nivel de contaminación de estos pagos, sin que el recurso se dedique a restaurar los cuerpos de agua impactados.

Además, dado que ni SHCP ni la Conagua se responsabilizan por el cuidado de nuestro patrimonio hídrico, no se dedican los recursos requeridos para inspecciones.

La Conagua cuenta con apenas unos 100 inspectores para cubrir más de 613 mil concesiones en todo el país y cuando se logra aplicar una sanción, el contaminador se ampara y los abogados del área jurídica no defienden el caso.

Cuando finalmente, después de años o décadas de lucha una comunidad logra que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (como en el Alto Atoyac) o la Comisión de Cooperación Ambiental (como en el Río Santiago) emitan recomendaciones, éstas son utilizadas para justificar la construcción de megaplantas de tratamiento, preferentemente bajo arreglos privatizantes.

Se ignoran soluciones más aptas y menos caros, como sería la eliminación de contaminantes en fuente, o la construcción de lavanderías de reuso frente a la proliferación de talleres textileros caseros.

Otro enorme problema frente al cual ni la Ley de Aguas Nacionales ni la Conagua tienen medidas para enfrentar es la contaminación de acuíferos por agroquímicos, dado que el uso agrícola no requiere de un permiso de descarga y este permiso es el único mecanismo que permite regular la difusión de contaminantes por el agua.


Recomendaciones frente a la contaminación:

“El que contamina paga”, la simulación de la Ley de Aguas Nacionales

*Este artículo fue extraído del documento «Construyendo el buen gobierno del agua frente a una institución fallida», publicado por la Contraloría Nacional Autónoma del Agua, que integra a más de 20 contralorías locales de agua.


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