El ataque del Ejército de Estados Unidos contra dos lanchas en altamar de Nayarit, que dejó ocho mexicanos muertos, abre un debate sobre soberanía, doctrina militar y política exterior. ¿Se trata de un hecho aislado o del inicio de una nueva etapa de intervención directa en la región? / Nayarit 2026: ¿la intervención que inaugura el neocolonialismo?

Nayarit 2026: ¿la intervención que inaugura el neocolonialismo?
El lunes 16 de febrero el Ejército de Estados Unidos atacó 2 lanchas en altamar de Nayarit asesinando a ocho mexicanos. El ataque fue comunicado en la cuenta de X del comando Sur (@SouthCom) el martes 17 de febrero [1]. La información se confirmó públicamente por las familias de las víctimas hasta el día sábado [2].Los nombres de las víctimas son: Édgar Hermelindo, Diego, Pedro Adrián, Luis Carlos, Carlos, Abel, José Francisco y Braulio. Siete de ellos eran de Cruz de Huanacaxtle, Nayarit, y uno de Cabo Corrientes, Jalisco.
Sin embargo el hecho pasó desapercibido por publicarse el mismo día del operativo contra Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, «El Mencho», abatido por fuerzas federales. Ante la intervención militar extranjera el gobierno federal optó por un silencio vergonzante,hasta el momento de escribir estas líneas (26 de febrero) la Secretaría de Relaciones Exteriores calla, y ninguna otra instancia se ha pronunciado y condenado el ataque.
Con este hecho el imperialismo cruzó una línea roja que no se traspasaba desde hace más de 100 años: un ejército extranjero ingresó a territorio nacional y asesinó a mexicanos.
Hubo un par de antecedentes, el 27 de octubre se atacaron 3 lanchas en el Pacífico asesinando a 14 personas y un sobreviviente que fue rescatado por la marina mexicana. En ese momento hubo una condena pública, pero no se aclaró la nacionalidad de las víctimas, ni el lugar del ataque, que de acuerdo a EU fue en aguas internacionales, mientras una organización independiente señaló que fue frente a las costas de Acapulco[5].
Sin embargo el 29 de octubre se realizó un ataque más en el pacífico, asesinando a 4 personas cerca de nuestro mar territorial pero sin confirmación de ubicación, ni nacionalidad de las víctimas, sin pronunciamientos. No sabemos si hubo mexicanos [6].
Con el ataque del 16 de febrero, no queda duda, Estados Unidos cruzó una línea roja al asesinar directamente a 8 mexicanos.

El contexto del ataque
La operación lanza del Sur(Operation Southern Spear), ejecutada por el comando sur de los Estados Unidos, con sede en Puerto Rico, comenzó en septiembre de 2025 con el supuesto objetivo de combatir el narcotráfico por mar, y ha cobrado hasta ahora más de 150 víctimas en 44 ataques con misiles a lancheros en el mar Caribe y en el pacífico, siendo sus víctimas de nacionalidad colombiana, trinitense, venezolana y ahora mexicana.
Sin pruebas ni proceso de ningún tipo, las víctimas son directamente ejecutadas y mediáticamente se les señala de “narcoterroristas”.
Los ataques se realizan con drones Reaper lanzando misiles Hellfire, del mismo modo que se realiza sobre Gaza. Recordemos que Trump había advertido desde enero, tras el secuestro del presidente Maduro, que bombardear México era una opción para combatir el narcotráfico.
Uno y otros
Cuando esta misma operación alcanzó Colombia, la respuesta fue diametralmente opuesta. El presidente Gustavo Petro tuiteó un mapa con las coordenadas del ataque, denunció que había sobrevivientes que se habían lanzado al mar y ofreció la Armada colombiana para colaborar en el rescate, condenó duramente el ataque y suspendió el intercambio de inteligencia con Estados Unidos, llamó a los líderes de la región a coordinarse ante los ataques y sentenció que de ser necesario, Colombia recurriría a las armas para defender su soberanía. En México, el silencio.
En su lugar, a la par del ataque el gobierno mexicano anuncia el posible regreso del fracking, firma nuevos acuerdos sobre minerales críticos, limita sus relaciones comerciales con China y corta la venta de petróleo a Cuba. Son pasos que, uno a uno, parecen decisiones de política económica pero vistos en conjunto, dibujan el mapa de un sometimiento.
Es evidente que al gobierno estadounidense nunca le ha interesado acabar con el narcotráfico, y Trump no es la excepción. De ser así el gobierno de EU no permitiría que sus empresas le vendan a los narcoparamilitares en México la mitad de su munición y 80% de sus armas; no hubiera liberado al expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernandez, encarcelado por tráfico cocaína; harían algo para paliar la drogadicción en su población. El objetivo de la operación Lanza del Sur es político, emplazar a los gobiernos a someterse a la nueva doctrina de seguridad.
¿Dos hechos, una misma transición de la doctrina militar?
A inicios de diciembre, Estados Unidos actualizó su doctrina de seguridad agregando el «corolario Trump» a la Doctrina Monroe, que podría resumirse en la frase: «EU no logra ser más el policía del mundo pero China y Rusia deben salir del continente americano”. Este mes, Marco Rubio llamó en la Conferencia de Seguridad de Múnich a los gobiernos de occidente, a reasumir una «nueva etapa» que algunos leen como neocolonización.
Podría ser que el operativo contra el Mencho fue una manera del gobierno federal de retomar la iniciativa de la narrativa contra las drogas, para desactivar la justificación de la intervención estadounidense.
Más hay analistas que interpretan que Estados Unidos opera una transición militar estratégica: dejar atrás los ejércitos de mercenarios que Estados Unidos creó en distintas partes del mundo durante el neoliberalismo (en los últimos casi 50 años), donde con su apoyo proliferaron fuerzas no estatales (los cárteles, paramilitares, grupos yihadistas), para priorizar a sus tropas regulares en el control de las regiones estratégicas.
Por ejemplo Estados Unidos habla de instalar una base militar propia en Gaza, mientras deja de financiar al Estado Islámico [3], a cuyo dirigente Trump asesinó en su primer mandato.
¿Será posible que los dos hechos de la semana pasada (el ataque en Nayarit y la caída de «El Mencho») sean síntomas de esa misma transición? ¿Estamos pasando de la dominación neoliberal, que operaba a través de ejércitos de mercenarios [4], a una intervención directa de ejércitos regulares que ya se despoja de disfraces, con ataques puntuales como en el ataque a Venezuela, o los ataques a las lanchas?
Si es así, el silencio del gobierno mexicano no es una omisión, sino una respuesta. Y frente a ella, el antiimperialismo deja de ser una consigna del pasado para convertirse en la única necesidad política del presente.

Referencias:
- US military kills 3 in latest strike on a suspected drug vessel in the Pacific https://nypost.com/2026/02/21/us-news/us-military-kills-3-in-latest-strike-on-a-suspected-drug-vessel-in-the-pacific/
- Afirman que en los ataques de EU a lanchas fallecieron ocho mexicanos https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/02/22/politica/afirman-que-en-los-ataques-de-eu-a-lanchas-fallecieron-ocho-mexicanos
- ¿Podrá el “Consejo de la Paz” salvar la influencia de Estados Unidos? https://www.voltairenet.org/article223757.html
- La ilusión del metacontrol imperial del caos https://beinstein.lahaine.org/la-ilusion-del-metacontrol-imperial-del-caos/
- Tres ataques de Estados Unidos contra narcolanchas fueron frente a las costas de Acapulco:WP https://aristeguinoticias.com/1111/mexico/tres-ataques-de-estados-unidos-contra-narcolanchas-fueron-frente-a-las-costas-de-acapulco-wp/
- EE. UU. afirma que atacó otra supuesta narcolancha en el Pacífico y mató a cuatro hombres https://www.france24.com/es/am%C3%A9rica-latina/20251030-ee-uu-anuncia-que-atac%C3%B3-otra-supuesta-narcolancha-en-el-pac%C3%ADfico-y-mat%C3%B3-a-cuatro-hombres






