Iván, el último caso

La desaparición de Iván Pérez Chávez en Madero se suma a una serie de agresiones contra ambientalistas ocurridas desde 2021. Este análisis revisa los antecedentes, las denuncias sobre la operación criminal en la región y las exigencias para esclarecer su paradero. / Iván, el último caso

Iván, el último caso

La desaparición de Iván no es un caso aislado. Su levantamiento el domingo 13 de septiembre forma parte de una actuación sistemática de un grupo criminal que está operando en Madero con alta intensidad al menos desde el año 2021.

Los trabajos de búsqueda que viene realizando la Fiscalía General a raíz de la denuncia presentada por sus padres y la exigencia, a través de la denuncia pública y el bloqueo de la carretera Morelia-Erendira, en el entronque de ingreso a Villa Madero, han ido a diversos lugares de la sierra siguiendo indicios que puedan llevar hasta él.

Podrán ir a todo el territorio maderense y zonas urbanas y no dar con él porque no están considerando lo más importante. Ese algo muy importante es que existe una organización criminal que tiene el control de Madero, que es la única que tiene la capacidad logística para secuestrar y esconder a una víctima como es el caso de Iván.

Es decir, el operativo del gobierno estatal debería estar coordinado con el gobierno federal para ir por la cabeza y red de operaciones de ese grupo criminal con la certeza de que ellos saben quién, cómo, cuándo y porqué se llevaron a Iván, y en dónde lo tienen.

Que el crimen está detrás de esta desaparición lo están diciendo los propios delincuentes que desde el viernes 18 activaron su sistema de propaganda y subieron a la red Facebook una imagen construida con inteligencia artificial en la que ponen a Iván vestido con ropa táctica, chaleco antibalas y cartucheras afirmando que es mañoso; en otra más señalan que a Iván “lo tienen secuestrado los ambientalistas”.

Es la misma estrategia que utilizaron luego de sus ataques del 6 de noviembre de 2025 diciendo que los ambientalistas eran un cartel que “secuestra y extorsiona” y lo mismo hicieron luego del asesinato de Roberto Chávez, cuando repitieron las mismas calumnias. Su propósito es desprestigiar y justificar ante la sociedad sus crímenes para anular la empatía y el apoyo social.

El gobierno y su sistema de inteligencia tienen la información suficiente de quiénes son, en donde operan y cuáles son sus refugios urbanos y serranos. Si dan con los capos y sicarios del 4 letras de Madero darán de manera inmediata con Iván.

El modus operandi del grupo criminal quedó expuesto de manera muy clara desde el lunes 6 de diciembre del año 2021 cuando alrededor de las 9 de la mañana secuestraron al ambientalista Guillermo Saucedo Gamiño ─ ¡y mucha atención a lo siguiente! ─ minutos después de haber dejado las oficinas de la Dirección de Seguridad Pública, como igual ocurrió con Iván.

A Guillermo Saucedo lo torturaron durante 10 horas y lo liberaron por la presión social que se generó. El interrogatorio supuso preguntas y amenazas por su compromiso ambiental. Por datos sensoriales que pudo percibir identificó que había sido llevado a las inmediaciones de Pedernales y Turicato, la zona que controla el 4 letras.

Durante estos 4 años y nueves meses, por ese secuestro ningún criminal fue detenido y llevado ante la ley. El gobierno les regaló la impunidad.

El 6 de noviembre de 2025, un grupo de sicarios fuertemente armados atacó la casa de Javier Gómez en donde estaban varios defensores ambientales. La magnitud del ataque indica que no era una advertencia sino la intención precisa de masacrarlos. En el lugar los criminales abandonaron tres celulares en donde aparecen conversaciones, imágenes y videos que implican la participación de entidades políticas. No fue casualidad que la policía municipal no atendiera el llamado de auxilio.

A más de 9 meses no hubo ningún detenido ni esclarecida la autoría intelectual y material de los involucrados. También se les obsequió la impunidad y siguieron con el control territorial de Madero y el patrullaje casi ordinario de la cabecera municipal.

El 12 de abril de 2026, en el Terrenate, la misma localidad de donde es originario Iván Pérez Chávez, fue asesinado Roberto Chávez Bedolla, un ambientalista a quien la célula del crimen que opera en esa comunidad ya había amenazado de muerte como lo han hecho con la mayoría de los ambientalistas. Las instituciones gubernamentales detuvieron a algunos operadores secundarios luego de múltiples operativos, pero a los jefes criminales a esos no les han tocado ni un pelo. Hasta la fecha, a casi medio año de su crimen, no han sido detenidos los autores intelectuales ni los principales autores materiales.

El 13 de septiembre fue levantado y desaparecido Iván Pérez Chávez minutos después de haber abandonado el edificio de Seguridad Pública municipal. El miércoles 16 desde el teléfono de Iván el grupo criminal envió un mensaje: “que estaba amarrado en el Cerro del Moral”. En ese lugar también se reportó la presencia de camionetas del narco, es decir, a gritos reclaman la autoría de la desaparición.

El operativo de búsqueda no ha encontrado nada. El gobierno lo está buscando en diversos puntos de la accidentada y vastísima serranía de Madero. Sin embargo, no lo están buscando en dónde está la clave para ubicar su paradero. No lo están buscando en el nido que habitan los grupos criminales y sus jefes.

Para saber dónde está Iván, otros desaparecidos, esclarecer crímenes previos en Madero, incluidos varios casos de los desaparecidos en la barranca de la Parotita, el gobierno debe ir por el 4 letras, capos y sicarios, y por quienes son su coraza de protección política en la región. Si no se da ese paso, no solo quedará impune la desaparición de Iván, también los crímenes aquí referidos, pero, sobre todo, por omisión el gobierno permitirá que se siga levantando, desapareciendo, asesinando y extorsionando a la población de Madero.

Ahora fue la desaparición Iván, como hace años fue el secuestro Guillermo Saucedo, el ataque armado contra ambientalistas y el asesinato de Roberto Chávez Bedolla, la pregunta es, si no se detiene a los delincuentes ¿quién sigue?

Más noticias

Asesinatos, desapariciones, criminalización y obligaciones del Estado

Intro (300 caracteres):
México volvió a figurar entre los seis países más letales para quienes defienden la tierra y el ambiente. El informe de Global Witness documenta 10 asesinatos y 107 casos de criminalización durante 2025, frente a los cuales el Estado mantiene obligaciones de protección y justicia.

Descubre más desde

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo