Factores de riesgo por las olas de calor

La escala y naturaleza de los efectos e impactos en la salud de las olas de calor dependen del tiempo, intensidad y duración del evento térmico. Factores de riesgo por las olas de calor

El nivel de aclimatación y adaptación de la población local, la infraestructura, el conocimiento y equipamiento disponible, la capacidad y preparativos de las instituciones relacionadas con la respuesta, así como las definiciones, metodologías, procesos y procedimientos en uso, señala la Organización Mundial de la Salud.


Factores de riesgo por las olas de calor

Por: en15dias.com / con información de la Organización Mundial de la Salud

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Organización Mundial de Meteorología (OMM), no hay un consenso en la definición de ola de calor, sin embargo, como definición operacional se entiende como un periodo inusualmente caliente, seco o húmedo, de día o de noche, que se inicia y termina de forma abrupta, con una duración de por lo menos dos días a tres días, con un impacto discernible en los seres humanos y los sistemas naturales.

Los umbrales de temperatura para efectos en salud varían en cada región y país, así como los efectos en salud cambian con la variación de un grado de temperatura, sin embargo, los patrones generales de la afectación son constantes.

En el caso de las olas de calor, las muertes y hospitalizaciones ocurren extremadamente rápido (el mismo día) y pueden ser seguidas por un aumento de la afectación, que luego retorna a la normalidad en el transcurso de un par de días.

La exposición al calor puede causar edema, sincope, calambres, agotamiento por calor y el golpe de calor que puede llevar a la muerte.

Además, el calor extremo puede causar deshidratación severa, accidentes cerebrovasculares y contribuir a la generación de coágulos. Pocas muertes son causadas directamente por el calor, mientras que la mayoría se debe a un agravamiento de enfermedades cardiopulmonares, renales, y psiquiátricas, causado por el calor.

Los recién nacidos, niños y ancianos, así como personas en situación de discapacidad, aquellas que reciben tratamiento médico, y usuarios de drogas y alcohol son más vulnerables durante las olas de calor, y por tanto pueden desarrollar con más facilidad efectos adversos.

Así mismo, individuos sanos, que realizan actividad física (trabajo o deporte) al aire libre sin tomar medidas de protección, pueden ser afectados.


Factores de riesgo por las olas de calor

Pero ¿Cómo responde el cuerpo humano al calor?

El mecanismo de respuesta fisiológico del cuerpo humano al calor incluye el aumento de la temperatura corporal. El incremento temperatura detectado por los termorreceptores dispara la respuesta del centro termorregulador, que reacciona accionando la vasodilatación periférica y el sudor.

Se activa el transporte masivo de sangre a la periferia para facilitar el enfriamiento, ocasionando una sobrecarga del sistema cardiovascular.

La sudoración excesiva, que puede llegar a dos litros por hora, ocasiona la pérdida masiva de líquidos y electrolitos.


Pero ¿Cómo ocurren las olas de calor?


Vulnerabilidad frente a las olas de calor

Los mayores determinantes de la vulnerabilidad de una población a temperaturas extremas se relacionan con aspectos que tienen que ver con la población expuesta y su capacidad de responder y adaptarse a las condiciones de temperatura en el corto y largo plazo.

Las categorías de determinantes de vulnerabilidad pueden ser categorizados en demográficos, del estado de salud, físicos, socioeconómicos e institucionales. Varios de estos determinantes se interrelacionan entre sí.

  • Determinantes demográficos: La fisiología de las personas mayores e infantes los hace más vulnerables a temperaturas extremas.

    Ellos también deben ser menos hábiles para adaptar su comportamiento o condiciones ambientales y ser más dependientes que otros.
  • Determinantes del estado de salud: Muchas condiciones físicas y condiciones de salud mental aumentan la vulnerabilidad a las temperaturas adversas, mediante un efecto directo en la fisiología corporal o a partir de la interacción con ciertas medicaciones.
  • Determinantes físicos: La mayoría de las personas pasan aproximadamente el 80% de su tiempo dentro de las instalaciones. Los ancianos y personas aquejadas por enfermedad pasan tiempos más prolongados sin salir al aire libre.

    La infraestructura de los hogares, hospitales, escuelas y prisiones no siempre está adaptada para manejar temperaturas extremas y pueden tener capacidades de manejo del calor limitadas, baja eficiencia energética o medidas de enfriamiento insuficientes.
  • Determinantes socioeconómicos: Las personas que sufren aislamiento social son más vulnerables al riesgo de temperaturas extremas porque son menos capaces de acceder al apoyo de la comunidad, y también pueden tener problemas de salud u otras vulnerabilidades.
  • Determinantes conductuales/culturales: Cuando las temperaturas se vuelven más extremas, la mayoría de las personas toman algunas medidas para adaptarse a las condiciones. Sin embargo, algunos factores limitan la capacidad de adaptación, como la edad, la enfermedad, las circunstancias económicas, y ciertos sistemas de creencias o valores que pueden llevar a que no se toman las medidas apropiadas en respuesta a las condiciones de temperatura.
  • Determinantes institucionales: Los servicios de salud necesitan planes robustos para estar preparados frente a la amenaza de la ola de calor y el aumento de la demanda durante y después de esta. La capacidad de las instituciones para responder influye en la vulnerabilidad de la población.

¿Qué tan fuerte es el efecto de las olas de calor respecto a otros desastres naturales?

Si bien las Olas de Calor no causan daños tan evidentes como un terremoto o huracán, afectan la salud, pueden causar la muerte de personas, generar daños en la agricultura y ganadería, y suelen estar acompañadas de cortes de energía eléctrica, incendios forestales y sequías, por lo que pueden afectar la producción de alimentos y medios de vida, y generar disrupciones en el funcionamiento de la sociedad.

De acuerdo con los Centros Nacionales de Información Ambiental de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), en los Estados Unidos de América, el calor mato más personas que otros peligros relacionados con el clima en los últimos 30 años (de 1988 a 2017).

En el medio ambiente, las olas de calor afectan la superficie terrestre y los Océanos. Estas causan mortalidad de plantas, animales y peces, lo que puede generar una reducción actual y futura de la cantidad y disponibilidad de alimentos.

Pueden además afectar la disponibilidad del agua, cantidad y calidad del agua para consumo humano, uso agrícola y otros usos, a partir de sequías e inundaciones.

Las bacterias proliferan más rápido con el calor y producen toxinas, estas pueden ser introducidas en agua o alimentos y generar gastroenteritis.

En cuanto a los vectores capaces de transmitir enfermedades, el calor afecta la calidad del agua y genera condiciones propicias para la proliferación de estos, sea en sequía o inundaciones, además ocasiona un incremento en la tasa de reproducción, velocidad de eclosión de huevos y larvas, y torna a los mosquitos más agresivos, lo que podría ocasionar un aumento de la tasa de transmisión de enfermedades vectoriales en zonas pobladas.

La interacción humano- animal se ha visto afectada y se han documentado encuentros limitados con animales agresivos.

Además de la afectación en salud y al medio ambiente, los países afectados por olas de calor también sufrieron de cortes de energía eléctrica por un exceso de la demanda para refrigeración, (uso de aire acondicionado), falta de agua para consumo (por sequia o fallas en el bombeo), y falta de combustible (por falencias en el bombeo o transporte).


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