Las empresas privadas nacionales e internacionales de las distintas industrias han aprovechado la Ley de Aguas Nacionales, realizada por el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, para beneficiarse y expandir, con recursos hídricos de la nación, sus negocios. / Un cuento que no es cuento, un mensaje amargo y una oportunidad descafeinada
Uitzume, el perro del lago*
Un cuento que no es cuento, un mensaje amargo y una oportunidad descafeinada
I. El “cuento” que no es cuento
Érase una vez, una empresa privada nacional o internacional de una industria (póngale el sector que usted quiera: cervecería, papelera, porcícola, es más póngale nombre: Moctezuma, Coca Cola, Bonafont, Kimberly Clark, Driscoll’s, Granjas Carroll) que llegó a un lugar donde los recursos hídricos eran abundantes (póngale el nombre del estado que usted guste, es más, nómbrelos: Veracruz, Puebla, San Luis Potosí, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Quintana Roo, Yucatán).
Esta empresa chantajeó a las comunidades con dotar de supuesto desarrollo, crecimiento y prosperidad en sus territorios si les dejaban instalarse. Se instaló con todos los permisos, algunos no tan claros de su legalidad, y entonces compró tierras mediante el engaño y la presión; acaparó bosques y recursos hídricos.
Y entonces, chupó y chupó agua para hacer su negocio. Tuvo tal “prosperidad” el negocio que necesitaba más agua y entonces buscó más lugares con recursos.
Comenzó la extracción de agua subterránea de los acuíferos más ricos de México. Extrajo y extrajo hasta que sació el interminable deseo de la empresa.
La empresa se burlaba de los pueblos, mientras con ayuda de la autoridad “regularizaba” los pozos ilegales y los manantiales de las comunidades.
Y pasaba el tiempo y las empresa privada tenían más agua y los pueblos estaban más enojados porque no tenían, ni tampoco había forma de recuperar sus manantiales y lagos.
A raíz de la perforación de una gran cantidad de pozos, auspiciados por la autoridad, el nivel de los acuíferos de estos pueblos comenzaba a descender. Los lagos se contaminaron porque la empresa (póngale el sector que usted guste: granjas, papeleras y otras refresqueras y/o agrícolas transnacionales) descargó las aguas sucias de su industria a los cuerpos de agua de los pueblos.
Las comunidades y pueblos, preocupados y enojados, comenzaron a organizarse, a platicar y discutir qué pasaba y qué se podía hacer.
Después de ver como los lagos disminuían sus aportaciones debido al incremento en el bombeo de los aprovechamientos para agroexportadores, industrias refresqueras y de agua embotellada, granjas e industria papelera, los pueblos empezaron a documentar el desastre y la injusticia ambiental.
Comenzaron a vivir el despojo y acaparamiento del agua dentro de sus pueblos y observaron a sus familiares enfermarse.
Las empresas extraían más agua de la que se almacenaba en los mantos freáticos. Los pueblos se quedaron con sus acuíferos agotados y comenzaron a a alzar la voz. Tomaron las empresas nacionales y trasnacionales, tuvieron el apoyo de otros pueblos pero a pesar de las evidencias del despojo, la autoridad los reprimió. Fue tal la represión que hubo muertos por defender el agua de su comunidad.
Y es que esto parece un cuento pero no lo es. Es la realidad de cientos de pueblos originarios de México que están defendiendo sus territorios de las empresas extractivistas y acaparadoras del agua.
II. El mensaje amargo
¿Por qué disparar en contra de las luchas sociales legítimas y genuinas? ¿por qué utilizar el poder del estado para reprimir? ¿por qué se violenta y criminaliza a las defensoras y defensores del territorio y la vida, del agua y los bosques? ¿Cuál será la política ante estos movimientos?
Lo que pasó en la comunidad de Totalco, en el municipio de Perote, en Veracruz, el 20 de junio, sólo es un ejemplo de lo que pasa en muchas zonas del país: violencia, presión, amedrentamiento, extractivismo y despojo disfrazado de progreso y desarrollo por parte de empresas privadas nacionales y trasnacionales. Principalmente a causa de la presión hídrica que ejercen las empresas industriales o las productoras de aguacate o frutos de exportación en estas zonas.
Estas empresas han aprovechado la neoliberal y actual Ley de Aguas Nacionales, realizada por el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, para beneficiarse y expandir, con recursos hídricos de la nación, sus negocios.
Además, han implementado procesos de despojo, que van desde la transferencia de derechos y concesiones hasta la violencia ejercida por actores como el crimen organizado que ayudan y facilitan este despojo, y que en algunos casos trabajan para los empresarios, como es el caso de la minera Ternium, en la comunidad indígena nahua de Santa María Ostula.
Y es que la empresas tiene sus grupos de análisis que deciden el sitio donde se ubicarán. Y da la “casualidad” de que se asientan en paraísos ambientales en donde existen abundantes recursos hídricos y fuerza de trabajo.
El caso de Perote evidencia la omisión de la Conagua y su colusión con las grandes empresas para dotarlas de agua, anteponiendo el interés público del “agua para consumo humano”.
Una nota de La Jornada de Oriente hace ver el escenario socioambiental catastrófico, no sólo en el caso de la comunidad de Totalco sino de todo el acuífero Libres–Oriental que abarca 22 municipios de esa zona.
“Los académicos, miembros de la Universidad Pedagógica Nacional y del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), advierten que la cuenca del acuífero Libres–Oriental abarca 22 municipios en el estado es uno de los escenarios toxicológicos más graves detectados a nivel nacional, gracias a los contaminantes emitidos por empresas e industrias instaladas en la región.
“La presencia de las mega granjas de cerdos, Granjas Carroll, la empresa Driscoll, procesadora de alimentos, exportadoras de fresas y berries, la mega granjas de aves, parques de celdas fotovoltáicas (Iberdrola), cerveceras Cuauhtémoc y la planta AUDI han provocado una grave crisis contaminante de abundantes y diversos agentes tóxicos que debe ser considerados como ‘un asunto prioritario de emergencia ambiental y sanitaria’ en Puebla”, reportaba la nota de Kara Castillo.
En el caso particular del acuífero Libres-Oriental, la evidencia científica señala que este presenta un déficit preocupante y se encuentra en riesgo de abatimiento de acuerdo a los propios estudios de la Conagua, institución que declaró su veda en 2014. Sin embargo ha sido la misma dependencia quien ha dado los permisos para nuevas perforaciones y pozos para las industrias.
El 20 de junio, la policía de Veracruz reprimió con uso de armas de fuego al Movimiento en Defensa del Agua de la Cuenca Libres–Oriental de Puebla y Veracruz. El objetivo era desalojar el plantón que instaló el movimiento frente a Granjas Carroll, quien a decir de los campesinos acapara y contamina el agua del acuífero.
Elementos de la policía dispararon contra los campesinos, provocando la muerte de dos de ellos. Otros fueron golpeados.
Ya embrutecido el gobierno de Veracruz cercó al pueblo de Totalco persiguiendo a los habitantes con la finalidad de detenerlos y reprimirlos.
Hay que decirlo claro: las consecuencias de este acaparamiento es la afectación a los campesinos de cultivo tradicional. ¿En qué cabeza cabe disparar contra campesinos? Sólo a un gobierno represor que cuida los intereses de las empresas privadas nacionales y trasnacionales.
En Perote, Veracruz se reprimió al pueblo con armas de fuego por defender el agua de la comunidad y eso no lo podemos permitir. No podemos permitir un Totalco más.
III. La oportunidad descafeinada
La designación de Alicia Barcena como secretaria de Medio Ambiente del gobierno de la virtual presidenta electa, Claudia Sheinbaum, cayó bien dentro del sector ambiental formal (organizaciones civiles, investigadores y academia).
Barcena, por su perfil, tiene una oportunidad para impulsar una agenda global en torno a las energías sustentables, a la crisis climática y a temas de la agenda global que mucha de la academia e investigadores, además de organizaciones ambientalistas promueven.
Sin embargo, está en duda si podrá dar solución a las problemáticas socioambientales a las que se enfrentará como titular de la secretaría de Medio Ambiente federal como dialogar, reconocer y acompañar las defensas del territorio y del agua que se han venido fortaleciendo ante el panorama extractivista en las que viven estas comunidades.
Y es que el escenario será complejo para Alicia Barcena como secretaria de Medio Ambiente. Hay varios frentes abiertos, primero, el tema del agua.
Tendrá que designar a quien será la o el titular de la Comisión Nacional del Agua, suponemos que a alguien competente y comprometido con la justicia ambiental e hídrica de los pueblos de México.
Barcenas deberá lavar los escalones que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador no pudo hacer dentro de la corrupta y omisa Conagua.
Ni el doctor Víctor Toledo Manzur ni tampoco María Luisa Albores, como titulares de la Secretaría de Medio Ambiente federal pudieron sanear la estructura tan corrupta de la Conagua, al contrario, las presiones dentro de la dependencia fueron tales que terminaron con la renuncia de Elena Burns como directora.
Así que Alicia Barcenas deberá lavar los escalones con agua, jabón, y en algunos casos con aguarrás, ya que dentro de las estructuras de la Conagua están enquistadas prácticas y procedimientos contrarios a lo que debería ser la política hídrica del país.
Michoacán, Puebla, Veracruz, Jalisco son un ejemplo, donde las estructuras del estado, en este caso de la dependencia encargada de la política hídrica de México, ayudan, apoyan y facilitan el despojo y acaparamiento del agua en las comunidades por parte de las empresas trasnacionales.
Por ello es necesario sacar adelante una nueva ley de aguas favorable al consumo humano. Es necesaria una Ley General de Aguas drástica, disruptiva y radical. Que evite lo que se vive en cientos de comunidades: despojo y acaparamiento del agua de las distintas industrias.
Y es que hay evidencia de que la ley actual ha permitido la privatización y acaparamiento del agua, una especie de despojo institucional desde la Conagua para el beneficio de los empresarios e industriales.
Ante la dinámica productiva neoliberal de la región, donde la agroindustria de exportación, favorece la apropiación privada y la contaminación ambiental en términos amplios a lo largo y ancho del país, Barcenas tendrá que valorar en su justa dimensión el impacto hídrico y social de la actividad agrícola.
Es evidente, y así lo dicen estudios actuales, que en varias zonas del país, las distintas industrias han impactado socioambientalmente a las comunidades.
En específico, la agroindustria ha agudizado procesos de descampesinización y reconversión productiva hacia una agricultura tóxica industrial anti soberana que hace dependientes de las grandes transnacionales a miles de campesinos.
Y es que gran parte de los recursos hídricos subterráneos del país están concesionados a grandes empresas, mismas que se han favorecido por la Conagua, institución que les ha otorgado pozos de manera preferente y opaca -en contraste con los pequeños y medianos productores- a pesar de que muchos acuíferos están sobreexplotados o se encuentran en veda.
La grave situación hídrica ya se experimenta en el país y amenaza con agudizarse en el futuro si a las empresas privadas nacionales y transnacionales y a los terratenientes de la región se les concesionan pozos, mientras los pobladores y pequeños campesinos del país reciben un abasto de agua potable irregular e intermitente, además de que se les condiciona para acceder a permisos para extraer agua.
Urge una Ley de Aguas como la promovida por la organización Agua para Todos, si no se realiza esta nueva ley y se pretende sólo hacer cambios, reformas o modificaciones a la actual, será simple simulación.
Vaya chamba que tiene la nueva secretaria de Medio Ambiente.
Alicia Bárcenas, en sus primeras declaraciones a la prensa después de su designación destacó que “necesitamos continuar con este cambio de modelo económico en el que nos movemos del extractivismo a la sostenibilidad ambiental para que podamos restaurar nuestros recursos naturales”.
Veremos si estas declaraciones no se quedan resonando en la historia, ya que los poderes económicos y políticos a los cuales se enfrentará Bárcenas presionarán para que nuevamente el gobierno de México quede mal con la ciudadanía al no crear una nueva ley de aguas.
Cabe preguntarse si Alicia Barcenas dejará los tacones y la oficina y se pondrá las botas e irá a las comunidades a resolver los problemas de acaparamientos, despojo y extractivismo.
Ya veremos…
*Uitzume, el perro de lago es la editorial de en15dias.com.
Está escrito a tres manos por las editoras y editores. Este espacio analiza, desde una visión crítica aguda, ácida y siempre profunda, las problemáticas socioambientales, de derechos humanos y de salud comunitaria en Michoacán.
Este espacio pone énfasis en lo que se pregunta, pero no se cuestiona; en lo que se observa, pero no se escribe, y en lo que se habla, pero no se escucha.
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