El derrame de hidrocarburos en el Golfo de México mantiene investigaciones abiertas y posturas encontradas. Mientras el gobierno federal apunta a emanaciones naturales y reporta avances en contención, organizaciones y comunidades denuncian impactos extendidos, falta de claridad y daños ambientales y sociales. / Derrame de hidrocarburos en el Golfo de México: gobierno comienza investigaciones; organizaciones denuncian crisis ambiental sin control

Derrame de hidrocarburos en el Golfo de México: gobierno comienza investigaciones; organizaciones denuncian crisis ambiental sin control
Por: en15dias.com con información de Gobierno de México, Semarnat y Organizaciones ambientalistas
La presencia de hidrocarburos en costas del Golfo de México, detectada desde inicios de marzo, ha derivado en una serie de investigaciones, operativos de contención y posicionamientos encontrados entre autoridades federales, comunidad científica y organizaciones ambientales, sin que hasta el momento exista una conclusión definitiva sobre el origen del fenómeno.
Durante la conferencia matutina del 31 de marzo, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que continúan las revisiones en el complejo Cantarell, donde “son 400 y tantos pozos” en operación o con infraestructura activa.
Explicó que, aunque se han inspeccionado instalaciones, “hasta ahora, no ha habido reportado una fuga”, y que la principal hipótesis apunta a fenómenos naturales: “más bien parece esta otra hipótesis que se ha venido planteando”, en referencia a las llamadas “chapopoteras naturales”.
Estas, detalló, son “emanaciones de pozos… que no están explotados”, las cuales han sido documentadas científicamente en la región.
La mandataria subrayó que la investigación se realiza de manera interinstitucional y con մասնակցación científica: “no solamente es un trabajo de Semarnat, de Pemex… sino con científicos”.
Añadió que, en caso de confirmarse una fuga, “obviamente, se informaría y se entraría a la reparación”. Mientras tanto, afirmó que existen protocolos activos para contener el hidrocarburo: “hay muchísima gente de Pemex trabajando, mucha gente de la Secretaría de Marina, mucha gente de Semarnat”, y aseguró que “se ha hecho muchísimo” en labores de limpieza y contención, incluyendo atención a playas y apoyo a pescadores.
En paralelo, el comunicado conjunto emitido el 30 de marzo por dependencias como Semarnat, Marina, Energía, Pemex, ASEA y Profepa señala que el evento ha implicado “avistamientos y recales intermitentes de hidrocarburos registrados desde el 2 de marzo”, con afectaciones en Tabasco, Veracruz y Tamaulipas.
Las autoridades reportan un despliegue de “más de 3,000 elementos”, así como equipo marítimo, aéreo y terrestre para atender la contingencia.

De acuerdo con el informe oficial, se han intervenido “39 playas, 1 manglar y 1 estero”, con un acumulado de “785 toneladas” recolectadas en playas y “40.6 toneladas” en el mar. Asimismo, se destaca que “continúa el recale intermitente, principalmente en Veracruz y Tamaulipas, con material intemperizado”.
El documento también introduce una línea de investigación coincidente con lo expuesto por la Presidencia: “PEMEX ha identificado la reactivación de emanaciones naturales de hidrocarburos frente a las costas del municipio de Coatzacoalcos”.
No obstante, reconoce que el origen no está completamente determinado, por lo que “continúa la investigación técnica respecto del origen del hidrocarburo”, incluyendo la revisión de ductos en Cantarell y la inspección de embarcaciones, de las cuales “siete buques [han sido] revisados” y otros seis permanecen bajo seguimiento internacional.
El Grupo Interinstitucional también informó que la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) ya presentó “una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República (FGR) por la posible comisión de delitos ambientales”, lo que abre la posibilidad de responsabilidades legales en caso de confirmarse un origen no natural.
Frente a estas versiones oficiales, la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México presentó el 31 de marzo un diagnóstico distinto basado en monitoreo comunitario, análisis científico independiente y testimonios locales.
En su boletín, la organización afirma que el derrame “afecta 933 kilómetros de línea de costa”, desde Tabasco hasta Tamaulipas, y sostiene que “al día de hoy, las autoridades no han presentado una evaluación coherente ni completa sobre el derrame”.
La Red documenta 96 sitios con presencia de hidrocarburos, de los cuales “54 se reportan sin atención”, mientras que en 14 casos “la limpieza ha sido realizada por las comunidades con sus propios medios” y únicamente “8 sitios han sido atendidas por Pemex”.
Además, advierte que el fenómeno sigue activo: “el hidrocarburo sigue arribando en varios sitios”, lo que, a su juicio, evidencia que el evento “continúa fuera de control”.
En cuanto al origen, el boletín cita evidencia científica del Sistema de Detección y Monitoreo de Hidrocarburos Marinos (SIDEMHMA), según la cual existe una “baja probabilidad de que el hidrocarburo… provenga de las chapopoteras de Cantarell”, en contraste con la hipótesis gubernamental.
Este sistema identificó anomalías desde el 8 de febrero frente a Tabasco y Campeche, con desplazamiento posterior hacia la costa.
Las comunidades costeras también reportan impactos directos. Según el documento, “las comunidades evidencian primeras afectaciones a su salud debido al consumo de productos del mar con el incremento en problemas gastrointestinales”, además de pérdidas económicas por la caída en la pesca y el turismo. Habitantes participantes en el webinar expresaron “frustración, enojo y tristeza” ante los efectos del derrame en sus territorios.
Desde el ámbito académico, especialistas citados por la Red advierten sobre riesgos de largo plazo. El investigador Hugo F. Olivares Rubio señaló que “los impactos… se pueden extender por varios años” y que algunos compuestos del petróleo “causan un daño severo en los ecosistemas y la salud humana”. También alertó sobre el uso de dispersantes químicos, los cuales “pueden fragmentar… los residuos de hidrocarburos y facilitar su ingesta” por fauna marina.
Ante este panorama, la Red plantea una serie de exigencias, entre ellas “suspender de forma inmediata las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en el Golfo de México”, así como realizar estudios independientes, reforzar la limpieza y garantizar indemnizaciones a las comunidades afectadas.
Mientras tanto, las autoridades federales sostienen que mantienen “acciones continuas hasta la mitigación de efectos” y llaman a la población a evitar el contacto con material contaminado y reportar nuevos hallazgos.






