La comunidad indígena de Zirahuén exige al gobierno federal y de Michoacán instalar una mesa interinstitucional para atender la crisis ambiental del lago. Denuncian extracción ilegal de agua, contaminación y cambio de uso de suelo, y advierten movilizaciones si no hay respuesta. / Comunidad indígena de Zirahuén exige mesa interinstitucional para salvar su lago; amenaza con toma de carreteras

Comunidad indígena de Zirahuén exige mesa interinstitucional para salvar su lago; amenaza con toma de carreteras
Por: en15dias.com
1 de abril 2026
La comunidad indígena de Zirahuén, respaldada por el Consejo Supremo Indígena de Michoacán, denunció públicamente que el gobierno federal y el gobierno del estado han ignorado durante más de año y medio su solicitud de crear una mesa interinstitucional para atender la grave crisis ambiental, territorial e hídrica que enfrenta el lago de Zirahuén.
Agotadas las vías administrativas y legales, la comunidad emplazó formalmente a ambos órdenes de gobierno y advirtió que de no obtener respuesta en el próximo mes, se movilizará mediante la toma de carreteras en todo el estado de Michoacán.
Una crisis ambiental multidimensional
En conferencia de prensa, se detallaron las múltiples agresiones que afectan al Lago de Zirahuén: extracción ilícita de hasta 50 pipas de agua diarias para su venta; siembras ilegales de aguacate y berries; contaminación con agroquímicos y pesticidas; descarga de aguas negras sin ningún tipo de tratamiento por parte del municipio de Salvador Escalante; apropiación de tierras comunales por extranjeros y empresarios; tala inmoderada de bosques; perforación de pozos sin permiso; privatización de zonas federales del lago; y un acelerado proceso de gentrificación.
Iván Paz Mendoza, presidente del comisariado de bienes comunales de la comunidad indígena de Zirahuén, detalló en entrevista para en15dias.com la dimensión técnica y concreta de cada uno de estos problemas.
Explicó que instituciones como la Comisión Nacional del Agua (Conagua) han otorgado permisos para la perforación de pozos profundos sin los estudios correspondientes, incluso de forma verbal, sin presentar ningún documento a la comunidad.
“Autorizándolo de forma verbal, sin presentar ningún estudio a la comunidad”, denunció.
Paz Mendoza señaló que estos pozos profundos se perforan principalmente en las zonas aguacateras y en las veredas aledañas al lago, lo que disminuye la entrada de agua y merma los mantos acuíferos que abastecen a Zirahuén y sus anexos.
La comunidad ha presentado denuncias ante Conagua desde el año 2015, ha solicitado reuniones y visitas de inspección para que los funcionarios constataran físicamente las bombas y las áreas afectadas, sin obtener atención real. “Únicamente nos van dando largas por parte del delegado de Conagua”, afirmó.
Pável Uliánov, vocero del Consejo Supremo Indígena de Michoacán complementó en entrevista con en15dias.com que la comunidad recibe las descargas de más de 30,000 habitantes del municipio de Salvador Escalante sin contar ella misma con drenaje propio ni agua potable confiable, lo que representa una contradicción flagrante: Zirahuén cuida el lago sin contaminar, pero absorbe la contaminación de otros.


La agroindustria y la contaminación química del lago
Paz Mendoza relató que hace aproximadamente siete años la comunidad comenzó a detectar los primeros efectos visibles de la agroindustria sobre el lago. En ese periodo se desarrolló de manera alarmante una alga llamada microcistina, que genera toxinas y produce una coloración amarillenta en el agua.
Las condiciones de calor, combinadas con los químicos provenientes de los huertos y de los túneles de producción de berries, crean el ambiente ideal para que esta alga florezca en temporada de lluvias, cuando todos esos agroquímicos escurren hacia el Río del Silencio, que desemboca directamente en el lago.
El presidente del comisariado identificó los principales contaminantes: sulfato y fósforo provenientes de los huertos agrícolas, y metales pesados como el cobre provenientes del municipio de Salvador Escalante, todo ello vertido sin ningún tipo de tratamiento. «Todo eso va a llegar al lago de Zirahuén», advirtió.
Además, señaló que el cambio de uso de suelo en la última década ha sido notoriamente más agresivo. El cerro que colinda con Tigambato ha sido desmontado de manera visible y grave, pese a que el cambio de uso de suelo está totalmente prohibido.
Las denuncias presentadas no han tenido respuesta de las dependencias encargadas de regularlo. “La atención, aun haciendo las denuncias, es nula”, reiteró.
El lago se achica: hasta 80 metros en algunas zonas
Paz Mendoza aportó datos alarmantes sobre la pérdida física del cuerpo de agua. En las últimas cuatro o cinco décadas, el lago ha retrocedido de manera diferenciada según la zona: en algunas áreas el nivel ha bajado 25 metros, mientras que en la zona de uso agrícola, donde desemboca el Río del Silencio, el retroceso llega hasta 80 metros respecto a donde antes llegaba el lago.
El azolve que arrastra ese río desde el municipio ha ido rellenando esa parte, transformando lo que era lago en una especie de “mogote de tierra”.
Sobre los manantiales que alimentaban el lago, el presidente del comisariado explicó que existían dos barrancos conocidos, uno proveniente de San Miguel Zirahuén y otro del lado del puente de Ajuno, que ya no desembocan superficialmente en el lago.
Según los ingenieros consultados, parte del flujo continúa de manera subterránea, pero ya no es suficiente para el abastecimiento doméstico de la comunidad. El único manantial activo en el lado de Santo Tomás del Reventón ya no alcanza a cubrir las necesidades de agua potable de los habitantes.

La comunidad conserva mientras el Estado abandona
Lejos de ser pasiva ante la crisis, la comunidad de Zirahuén ha desarrollado por cuenta propia acciones sostenidas de conservación.
Paz Mendoza señaló que como comuneros reforestan alrededor de 50,000 plantas año con año en Zirahuén y sus anexos, y que cuentan con un programa de manejo forestal cuidadosamente diseñado. Uliánov añadió que en total se han reforestado más de 100,000 árboles de pino y encino en los territorios comunales.
Paradójicamente, esta labor los ha convertido en blanco de críticas y señalamientos, generando divisiones al interior de la comunidad que, según Paz Mendoza, son alentadas por los partidos políticos para debilitarlos.
“Eso es la carta que juegan más los ayuntamientos, para ellos poder seguir llevándose el porcentaje que corresponde a nuestra tenencia”, denunció.
El presidente del comisariado mencionó que la plataforma “Guardián Forestal” ha documentado los pozos profundos y las ollas ilegales que han proliferado en los últimos dos o tres años en la región yq eu en próximas semanas se reunirán con ellos.
Refierió también el trabajo del doctor Alberto Gómez Tagle, de la Universidad Michoacana, quien tiene un informe amplio sobre el cambio de uso de suelo en Zirahuén, que documenta que la comunidad indígena ha aportado superficie forestal en lugar de deforestar, en sentido contrario a lo que ocurre en las zonas agroindustriales.
El ingeniero Osvaldo Corona, exgerente operativo del comité de la Cuenca del Lago de Pátzcuaro y de Zirahuén, también cuenta con registros detallados de este proceso.
Uliánov, por su parte, subrayó que la comunidad conserva, reforesta y cuida el lago, pero no recibe agua potable, absorbe la contaminación de municipios vecinos y ve cómo sus recursos son saqueados ante la inacción del Estado.
“El gobierno federal únicamente promociona el lago como algo turístico, pero no atiende los problemas del agua, del bosque, del saqueo, del territorio”, señaló.
El comité de la cuenca, desaparecido por desidia municipal
Paz Mendoza reveló que Zirahuén contó durante algún tiempo con un Comité de la Cuenca del Lago de Zirahuén, instancia que gestionaba recursos para la planta tratadora de aguas, buscando ampliarla y mantenerla en condiciones de operación. Sin embargo, en la administración municipal actual, ese comité fue disuelto por falta de interés político.
“No le dieron importancia”, resumió el presidente del comisariado. Su desaparición dejó sin estructura operativa uno de los pocos mecanismos institucionales que existían para atender la problemática ambiental del lago desde la base.
Más de un año y medio de puertas cerradas
Desde hace más de 18 meses, la Asamblea General de la Comunidad Indígena de Zirahuén solicitó formalmente la instalación de una Mesa de Trabajo Interinstitucional para la Supervivencia del Lago de Zirahuén, que reuniera en el propio lago a todas las dependencias con competencia en agua, medio ambiente y bosques, para diseñar conjuntamente una política pública integral.
Uliánov explicó que la solicitud fue ingresada al Plan Michoacán y al Plan de Justicia Purepecha sin obtener respuesta. El gobierno federal llegó a comprometerse verbalmente con la instalación de la mesa, pero nunca la concretó.
El boletín señala que Conagua ha dejado plantadas a las autoridades tradicionales en mesas de trabajo previamente acordadas. Paz Mendoza confirmó este patrón: “Hemos presentado denuncia ante Conagua, hemos solicitado reuniones, visitas para los chequeos, que de forma física miren las bombas que están sustrayendo el agua, las áreas afectadas. No hemos tenido esa atención. Únicamente nos van dando largas.”
“Ya agotadas las instancias administrativas y las instancias legales, no queda otro camino más que la movilización”, afirmó Uliánov.
Emplazamiento formal y amenaza de movilización
El boletín emitido este 1 de abril de 2026 emplaza formalmente al Estado mexicano a instalar la mesa interinstitucional exigida, advirtiendo que de no hacerlo, las comunidades se movilizarán de forma pacífica mediante la toma de carreteras en todo el estado. Esta posición es respaldada por el Consejo Supremo Indígena de Michoacán.
Uliánov explicó que el proceso ha seguido rigurosamente los pasos establecidos: primero la comunicación escrita, ya realizada; luego la difusión en medios, que ocurre con esta conferencia de prensa; y si no hay atención, la movilización.
“Usualmente primero lo decimos por escrito, cosa que ya hicimos, después lo hacemos a través de los medios, y si no hay alguna atención tendrá que hacerse a través de la movilización”, puntualizó.
Políticas de escritorio, turismo y mercantilización del lago
La crítica estructural de ambos entrevistados apunta en la misma dirección: el Estado diseña políticas desde el escritorio sin consultar a las comunidades, y prioriza la promoción turística del lago sobre su conservación real.
Uliánov fue enfático: “Las políticas se siguen diseñando desde el escritorio. No hay procesos de consultas libres, previas, informadas, culturalmente adecuadas y vinculatorias, como lo marca la norma internacional.”
Recordó que sobre el lago de Pátzcuaro existen más de 1,000 estudios y más de 100 comités de rescate, con inversiones de cientos de millones de pesos, sin resultados duraderos, porque nunca se ha trabajado de manera real con quienes conocen el territorio.
Paz Mendoza, consultado sobre si percibe una mercantilización del lago en función del turismo, fue directo: “La atención por parte de los ayuntamientos y del gobierno a veces se enfoca más en resaltar Zirahuén para beneficiar empresas privadas que están prestando sus servicios ahí en la comunidad, y no se le ha dado atención al cuidado del agua, las concesiones, la privatización de la zona federal.
En cuestión de ofrecer los servicios de las zonas turísticas, ahí se han enfocado más.”
Y advirtió sobre las consecuencias de esa lógica: “Si ahorita nada más fomentan el turismo y dejamos atrás la conservación, ¿qué vamos a ofrecer en próximos años? Esto es un recurso que se va deteriorando y se puede terminar.”
Uliánov insistió en la urgencia de que la Federación voltee a ver a Zirahuén. “Es de los pocos lagos que aún quedan que no están contaminados o que no tienen una cuestión irreversible”, advirtió.






