Senadores de Estados Unidos y organizaciones ambientales respaldaron el programa mexicano Pro-Forest Agriculture (PFA), una certificación independiente que busca reducir la deforestación asociada al cultivo de aguacate. Climate Rights International pidió que la estrategia federal de “cero deforestación” fortalezca este mecanismo. / Senadores de Estados Unidos y organizaciones ambientales respaldan certificación mexicana de aguacate
Senadores de Estados Unidos y organizaciones ambientales respaldan certificación mexicana de aguacate
Por: en15dias.com / Con información de Climate Rights International
Nueva York, 26 de junio de 2026.— Senadores de Estados Unidos y más de 50 organizaciones ambientales y alimentarias expresaron su respaldo al programa mexicano Pro-Forest Agriculture (PFA), una iniciativa de certificación independiente que busca reducir la deforestación vinculada a la producción de aguacate, informó Climate Rights International en un comunicado de prensa.

De acuerdo con la organización, el 24 de junio más de 50 organizaciones solicitaron a las principales cadenas de supermercados de Estados Unidos adquirir únicamente aguacates provenientes de empacadoras certificadas bajo el programa PFA, administrado por la organización mexicana independiente Guardián Forestal.
Al día siguiente, cinco senadores estadounidenses pidieron a funcionarios del gobierno de Estados Unidos establecer un diálogo con autoridades mexicanas sobre el futuro del programa y su relación con la iniciativa federal de “cero deforestación” para el sector aguacatero.
“Estas cartas reconocen los importantes avances que Guardián Forestal, el gobierno de Michoacán y las empresas participantes han logrado para hacer frente a la deforestación impulsada por la producción de aguacate”, señaló Daniel Wilkinson, asesor principal de políticas de Climate Rights International.
El organismo afirmó que el programa PFA “ha demostrado que el monitoreo independiente y los incentivos de mercado pueden ayudar a proteger los bosques al tiempo que respaldan a los productores responsables”.
Según el comunicado, PFA es un esquema voluntario de certificación que utiliza monitoreo satelital para evaluar a proveedores y excluir huertas vinculadas con deforestación reciente u otros daños ambientales.
Climate Rights International indicó que el programa fue desarrollado originalmente en Michoacán y actualmente se ha extendido a seis estados, con la participación de cerca de 80 empacadoras, procesadoras de guacamole y productoras de aceite de aguacate, que representan más del 90 por ciento de las exportaciones mexicanas de aguacate hacia Estados Unidos.
El posicionamiento ocurre mientras avanza una nueva estrategia federal de “cero deforestación” anunciada en abril por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM).
En su comunicado, Climate Rights International señaló que algunos detalles de esta iniciativa aún no han sido dados a conocer y expresó preocupación ante la posibilidad de que huertas con antecedentes de deforestación puedan incorporarse mediante procesos administrativos de regularización y remediación.
La organización indicó que las organizaciones ambientales solicitaron a supermercados estadounidenses mantener el uso de PFA como estándar de debida diligencia, incluso después de la entrada en operación del programa federal.
“El programa federal debería reforzar —y no reemplazar— a PFA”, señaló Climate Rights International, al considerar que la certificación independiente ya cuenta con mecanismos de monitoreo y participación de empresas exportadoras.
El organismo recordó que su informe de 2023, titulado “Unholy Guacamole”, documentó problemas asociados con la producción de aguacate en México, entre ellos deforestación, presión sobre el agua y violencia en regiones productoras.
“Si la SEMARNAT y APEAM realmente están comprometidas con la protección de los bosques de México, deberían respaldar PFA, no buscar desplazarlo”, afirmó Wilkinson.
Climate Rights International concluyó que una estrategia federal contra la deforestación debe fortalecer programas existentes que, según la organización, ya generan resultados medibles mediante sistemas de trazabilidad y monitoreo.






