La decisión de la asamblea

Cada viñeta, que se publica cada domingo, es un retrato breve y mordaz de lo que el reportero ve, escucha y vive: funcionarios que hablan más de lo que hacen, obras públicas que benefician a los poderosos y empresarios voraces y corruptos, discursos vacíos y ciudadanos que, entre la resignación y la ironía, siguen su camino. / La decisión de la asamblea

Aquí no hay moralejas ni concesiones: sólo historias que parecen inventadas… hasta que el lector y la lectora recuerdan que, en Michoacán, la realidad siempre se encarga de confirmar la ficción.


Ficción en tres párrafos… Erinda y el rostro que vendrá
(Viñetas de la vida sociopolítica, cultural y ambiental de Michoacán)
Gilbert Gil Yáñez*

La asamblea empezó puntual, aunque ya había terminado. Don Eusebio, comisariado ejidal, acomodó las sillas de plástico bajo la techumbre mientras el acta descansaba firmada desde la noche anterior. La reunión era para “informar”, no para decidir, pero aun así se repartieron listas de asistencia como si el papel pudiera fingir participación. El proyecto —nadie dijo cuál— traía beneficios “integrales”, “sustentables” y “con enfoque territorial”, palabras que caían al suelo sin hacer ruido.

El técnico levantó un dron imaginario con la mano y explicó, mirando a nadie en particular, que el cerro ya no era cerro sino polígono, y que el agua no se iba a usar sino a “optimizar”. Un campesino preguntó si habría afectaciones; le respondieron que no, que solo “ajustes”. Otro quiso saber quién pagaba; le dijeron que todos ganaban. Las dudas se anotaron en una libreta que nunca se abrió, porque el consenso —dijeron— ya estaba claro.

Al final hubo aplausos breves y una foto larga. Don Eusebio guardó el sello, dobló el acta y sonrió con alivio: la comunidad había decidido lo correcto sin el desgaste de decidir. Afuera, el monte seguía ahí, sin acta ni firma, esperando a que alguien le avisara que ya no existía. La asamblea se levantó con la sensación conocida de haber participado en algo inevitable.


Nota del editor
Esta es una obra de ficción. Cualquier parecido con la realidad es mera (y triste) realidad. Ningún personaje de esta narración representa a alguien en específico… pero si usted cree reconocerlo, es porque probablemente existe.


¿Quién es Gilbert Gil Yáñez?*
Conoce a fondo el oficio del periodismo. Desde el reporteo diario hasta la reingeniería de medios. A lo largo de su carrera, ya sea en la calle o detrás de un escritorio, se ha destacado como un profesionista comprometido, responsable e inquisitivo. Su concepto de periodismo se centra en contar historias, involucrar a la gente en su propia realidad y mirar los hechos con perspectiva.
Es precisamente su visión microhistórica del quehacer periodístico lo que distingue su trabajo. Unido a este enfoque, es irremediablemente crítico, analítico y propositivo, con ese característico “olfato periodístico” que lo define.

Más noticias

EL (resumen) SEMANAL Semana 24: del 8 al 14 de junio de 2026

La semana estuvo marcada por conflictos territoriales, crisis ambiental y disputas políticas. La violencia volvió a golpear a la Meseta Purépecha; comunidades exigieron reconocimiento a sus autonomías. Además, el agua, los bosques, el Mundial 2026 y la política económica nacional dominaron la agenda pública.

Semarnat ¿Humanismo ambiental o extractivismo verde?

Semarnat presume una “Política Ecológica y Ambiental Humanista” como emblema de la transformación nacional. Sin embargo, detrás de los comunicados oficiales persisten conflictos por el agua, el territorio y los bienes comunes. La pregunta es inevitable: ¿se trata de justicia ambiental o de un relato que maquilla el avance del extractivismo?

Descubre más desde

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo