Como alternativas biodegradables, amigables con el ambiente e inocuas para el ser humano, investigadores del Centro de Biotecnología Genómica (CBG), del Instituto Politécnico Nacional (IPN), desarrollan bioinsecticidas para combatir plagas que afectan cultivos de interés económico como aguacate, maíz, sorgo y soya en el campo mexicano.
En el Laboratorio de Biotecnología Ambiental, la doctora Ninfa María Rosas García dirige a un equipo de científicos que aplica estrategias de control biológico mediante el uso de enemigos naturales, como los entomopatógenos, para someter a los insectos plaga.
La doctora en Biotecnología indicó que existe una gran cantidad de microorganismos que pueden ser explotados.
“Los entomopatógenos son aquellos organismos como bacterias, hongos y virus que tienen la capacidad de enfermar a un insecto; su ventaja es que son altamente específicos y no causan daño a otros seres vivos, es decir que se puede trabajar con ellos con mucha confianza”.
¿Cuáles fueron las investigaciones de
los bioinsecticidas para cultivos?
Los especialistas desarrollan formulaciones duales complejas en su composición con aceites esenciales para ejercer un mejor control sobre plagas resistentes y sin afectar el entorno.
- Los investigadores trabajan con la plaga de Diaphorina citri, que es un insecto que se alimenta de la savia de los árboles de cítricos (naranja, mandarina y limón), la cual ha causado importantes pérdidas en huertos a nivel nacional y mundial.
- Se elaboró una formulación viable con resultados en laboratorio y campo muy prometedores. Expuso que también estudian al insecto Spodoptera, que ataca a más de 80 plantas, entre ellas sorgo, maíz y pastos.
- En el laboratorio cultivan a los insectos de interés bajo condiciones de temperatura, humedad, fotoperiodo y dieta controlados para recrear el hábitat natural que permita un desarrollo favorable de los especímenes.
- Se selecciona al mejor microorganismo a través de algunas pruebas de biología molecular para conocer algunos genes de interés y saber si es factible o no, así como el modo en que deberá emplearse (de manera directa, ingestión, contacto residual, fumigante o repelente).
- Se realizan los bioensayos de patogenicidad y/o toxicidad, así como las pruebas de campo para, dependiendo de la formulación, recomendar a los productores las mejores alternativas para cada caso.
- Las investigaciones del CBG se enfocan a reducir los daños a los sembradíos sin afectar el ambiente; es decir que no se pretende desaparecer a los insectos plaga, sino controlar sus poblaciones para evitar alterar de manera significativa la cadena alimenticia.

“Cuando ya tenemos al patógeno adecuado, realizamos la formulación biológica combinándola con ingredientes naturales, es decir, formamos un producto estable, efectivo, económico, seguro, sencillo, fácil de aplicar y rápido”.
Esto te puede interesar
A 12 años de Ayotzinapa, redes de funerarias, autoridades judiciales y detenciones
A doce años de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, la investigación ha sumado detenciones, cateos y nuevas líneas sobre la colusión de funerarias y autoridades locales, aunque el paradero de los jóvenes sigue sin esclarecerse. En ese tiempo han fallecido dos madres y seis padres sin saber dónde están sus hijos.
Entre el periodismo y el acoso
La libertad de prensa también implica responsabilidad. Verificar datos, documentar relaciones de interés público y distinguir investigación de acoso son tareas centrales del periodismo. Andrés A. Solís analiza el caso de TV Azteca y los límites de perseguir a un particular para obtener una declaración.
Alicia Bárcena plantea registro de infractores y mayor presupuesto para vigilancia ambiental
Alicia Bárcena informó que se analiza crear un registro de infractores ambientales para evitar la repetición de daños. Durante las audiencias sobre la nueva legislación ambiental, también señaló que el sector tendría un aumento presupuestal de 8.7%, aunque los recursos serían insuficientes.






