Palestina, impacto socioambiental de un genocidio

La contaminación y las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por los ataques militares en Gaza también tienen repercusiones climáticas que afectan los sistemas de la tierra.


Por: Itzel Muñoz Mora
en15dias.com

Foto de portada: Google earth

Desde hace 21 meses, 2 millones de personas en Gaza, Palestina, han estado bajo bombardeos y un asedio militar por parte de Israel que les ha bloqueado el acceso a las necesidades básicas como agua, comida, refugio, servicios de salud, formula para bebés y un ambiente saludable, sometiendo a la población en una crisis humanitaria sin precedentes en la región.

Más de 20,000 niños y niñas han sido asesinados por los bombardeos, entre más de 60,000 personas palestinas que han muerto por bombas, balas y hambre, más de 100,000 personas han sido heridas y se estima que más de 10,000 quedaron bajo los escombros o están desaparecidas.

FOTO: Fatma Hassouna. / 5 de mayo 2024.

Pueblos y comunidades de Gaza fueron arrasados, las principales ciudades fueron demolidas y la infraestructura de agua y saneamiento quedaron destruidas. Y debido al bloqueo de alimentos han contabilizado 133 muertes por hambruna recientes, 87 de esas, niños según datos de la ONU hasta el 24 de julio.

La contaminación y las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por los ataques militares en Gaza también tienen repercusiones climáticas que afectan los sistemas de la tierra.

Investigadores de la Universidad de Londres Queen Mary publicaron en mayo de este año un estudio en el que analizaron el impacto climático de los bombardeos en Gaza, en el que señalan que en los primeros 15 meses generaron una cantidad de emisiones de carbono superior a la de 102 países juntos en un año. Para darnos una idea, en el mundo hay 197 países.

El estudio incluyó cálculos de las emisiones de carbono de todas las actividades implicadas en las preparaciones previas a los ataques, durante y  posteriores con la posible reconstrucción.

También calcularon los ataques a la extensión del conflicto con Líbano, Irán y Yemén. Consideraron el combustible para aviones de combate, carga, despliegue de tropas, transporte, los daños al medio ambiente local con las emisiones de los incendios provocados por los cohetes, las derivadas de la destrucción de infraestructura, el desplazamiento de personas, la ayuda humanitaria, la construcción de túneles por parte de Hamas y el muro de hierro por parte de Israel y en última instancia la reconstrucción post-guerra.

Se calcularon en total 32,275,089 toneladas de CO2e.

Este estudio es importante para conocer los efectos de la guerra más allá de los impactos locales que se estima se resentirán durante décadas, y suma a las razones por las cuales como humanidad en un planeta compartido nos concierne que se ponga un alto al fuego definitivo y se respeten los derechos internacionales, otorgando al pueblo palestino el derecho a la libre autodeterminación, y pidiendo cuentas a Israel por los daños socio-ambientales.


IMAGEN: Red de organizaciones medioambientales palestinas PENGON y la Universidad de Newcastle.

Impactos locales

La red de organizaciones medioambientales palestinas PENGON y la Universidad de Newcastle publicaron en octubre de 2024 una investigación en la que analizaron los impactos ambientales del genocidio en Gaza.

En este estudio comparten las consecuencias en las tierras por los contaminantes tóxicos de las bombas, como cromo, niquel, cobre, cobalto y plomo, la destrucción de la fertilidad de los suelos y sus microorganismos, la destrucción de árboles y plantas, y hasta radiación emitida por las bombas, lo cuál ha impedido el cultivo en sus tierras, además de la ocupación militar en la que se encuentran.

IMAGEN: Red de organizaciones medioambientales palestinas PENGON y la Universidad de Newcastle.

También mencionan el impacto de los residuos sólidos, un equipo de monitoreo contó 63 vertederos de basura no regulados en la franja de Gaza, con más de 1.2 millones de toneladas de residuos sólidos, que para la actualidad debe haber incrementado, estos se han generado debido a las restricciones de movilidad impuestas, pues los vertederos regulados se encuentran en zonas inseguras por la presencia militar. Esto ha expuesto a la población a la contracción de enfermedades sin posibilidad de ser tratadas con medicina por el mismo bloqueo. 

Debido a la destrucción de plantas tratadoras de aguas, la población restringida a las áreas delimitadas por el ejercito comenzaron a utilizar fosas sépticas no pudiendo evitar la contaminación de los mantos freáticos con tóxicos y bacterias.

En 20 muestras de agua que tomaron en Khan Yunis encontraron una grave contaminación por bacterias coliformes totales y fecales, lo que confirma la transferencia de contaminantes directamente a la población.

“La amenaza medioambiental se ha convertido en un peligro real, ya que han aparecido varias enfermedades transmitidas por el agua, como hepatitis, vómitos, fiebre amarilla, tracoma, malaria, cólera, etc.  El Ministerio de Salud informó de que más del 50 % de los niños están infectados con hepatitis A y las muestras recogidas de las aguas residuales mostraron la presencia del virus de la polio”.

CHECA EL DOCUMENTO:

Por su parte el programa ambiental de la ONU también publicó una evaluación de los impactos ambientales del genocidio en Gaza, en el que se consideró el estado de la franja de Gaza antes de las agresiones militares. Adicional al otro estudio, menciona los sistemas de energía, los servicios de gestión medioambiental y ecosistémicos y detalla las consecuencias de la contaminación generada para la salud humana. A diferencia del otro, en este mencionan 39 millones de toneladas de escombros generados.

También incluye un poco de perspectiva de género al considerar que la falta de agua limpia y saneamiento afecta de manera diferente a las mujeres y a las niñas pues repercute en la gestión de higiene menstrual de forma segura y digna. También corren considerablemente más riesgo las mujeres al estar en contacto con sustancias tóxicas generadas por el colapso de los sistemas de gestión de residuos.

IMAGEN: Red de organizaciones medioambientales palestinas PENGON y la Universidad de Newcastle.

Los escombros además de tener materiales de construcción y demolición contienen municiones sin explotar y restos humanos que se liberan de forma incontrolada.

Al menos hasta febrero del 2024 se estimó el uso de más de 25,000 toneladas de explosivos por parte de Israel en Gaza, equivalente a dos bombas nucleares, cifra que ahora debe haberse multiplicado tras otro año de agresiones. Los peligros del derramamiento de sustancias provenientes de la zona industrial y el derrame de gasolina, diésel de las estaciones que proveían combustible a la población afectadas por las bombas también generaron una contaminación y escasez.

Se estima que la contaminación también alcanzó las aguas del mar con efectos en la vida humana y marina, desechos de armas, plásticos, aguas residuales con patógenos, materia orgánica en descomposición, metales pesados disruptores endócrinos, algunos de estos componentes son absorbidos por las plantas y animales, se acumulan y pueden suponer un riesgo para la salud humana de las personas al consumirlos.

Debido al bloqueo de alimentos, la pesca aunque limitada a zonas, horarios y a veces restringida, ha sido una de las pocas fuentes de alimentos para una pequeña parte de la población.

La quema de residuos libera dioxinas e hidrocarbonos policíclicos aromáticos que pueden tener severos impactos a mediano y largo plazo en la salud. Todas las sustancias liberadas pueden influir en el aumento de enfermedades respiratorias, cardiovasculares y hasta cáncer.

La destrucción ambiental como el daño de los árboles, ecosistemas y cultivos también tienen efectos para la salud mental de las personas que han habitado, además de los traumas generados por la experiencia de vivir con hambre bajo ataque y encontrar muertos, mutilaciones y heridos todos los días.


IMAGEN: Ecologistas en Acción.

Intereses en el Gas y el petroleo en Palestina

Uno de los motores del colonialismo es el extractivismo y en Palestina también están presentes estos intereses. En un artículo publicado en Ecologistas en acción, Luis Flores explica que en las costas de Gaza y la Palestina ocupada por Israel se encuentran reservas de gas tan grandes que podrían abastecer de energía a millones de personas por décadas, bajo este sistema de apartheid y control sobre el territorio que ejerce Israel, están incluidas estas reservas.

En 2023 el ministro de energía de Israel anunció la adjudicación de licencias de exploración gasística en la costa de Gaza a seis empresas petroleras algunas europeas y americanas.

CHECA EL ARTICULO: https://www.ecologistasenaccion.org/309298/yacimientos-de-gas-frente-a-las-costas-de-gaza/

Mientras Gaza ha sido privada por completo de sus propios recursos energéticos y sometida a un bloqueo ilegal de suministros iniciado en 2007, “Israel lucra con el combustible fósil del poco territorio palestino que queda en manos de Palestina. Además del gas de Gaza, bajo los territorios ocupados de Cisjordania se encuentra un yacimiento de petróleo, Meged, calculan que contiene reservas de unos 1.500 millones de barriles, algo que se estima supera los 120.000 millones en valor”.

“El campo es explotado por Israel sin ningún tipo de compensación a Palestina violando incluso la legislación internacional. Estos yacimientos de gas y petroleo han hecho que Israel se convirtiera en exportador a otras naciones, mostrando que los intereses por los combustibles fósiles es más fuerte que el valor de la vida humana y del planeta, algo muy común en el colonialismo y el capitalismo”.


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