Uanipeni, la flor de Nochebuena 

La Flor de Nochebuena es nativa de México. Es considerada el símbolo floral de la Navidad. En México, la Flor de Nochebuena es una de las plantas más conocidas, duraderas y predilectas de las fiestas decembrinas.

México ocupa el cuarto lugar a nivel mundial en superficie cultivada, con 248 hectáreas dedicadas a Nochebuena, la gran mayoría en invernadero. Las principales entidades dedicadas a su cultivo son Morelos, Michoacán, Distrito Federal, Puebla y Estado de México.


Nochebuena (Euphorbia pulcherrima)

Por: en15dias.com / Con información del Gobierno de México
diciembre 2024

A la Nochebuena se le llama Catarina, Estrella Federal, Flor de Santa Catalina, Flor de muertos, Flor de noche buena, Flor de nochebuena, Flor de pascua, Noche buena, Nochebuena, Pascua, Pascuero, Santa Catarina.

Otros nombres comunes empleados para esta especie en los estados de México son: en Michoacán se le conoce como uanipeni; en Durango, bandera; bebeta se le nombra en Veracruz, catalina, en Oaxaca, flor de Santa Catalina, en Oaxaca y Santa Catarina, en Oaxaca.

Los pueblos originarios lo nombran de distintas maneras. En Náhuatl: Cuitlaxóchitl y Pascuaxochitl; en Zapoteco: Guie tiini y en Totonaco: Pastushtln.

En otros, en los cuales no se especifica el origen, se le llama Aijoyó, Bebeta, Cuaetlaxochitl, Cuetlaxochitl, Guie tiini, Lipa-que-po-jua, Palhtuxanat, Pascualxochitl, Unipeni y Xaslankatsisni.

Los mexicas la llamaban, en náhuatl, “cuetlaxóchitl” (flor que se marchita) proviene de la unión de dos palabras, «cuetlahui» que significa «marchitar» y «xochitl» que es «flor», o “cuetlaxtli” que significa cuero, por lo tanto, una traducción literal podría ser “flor de cuero” debido al color rojo vivo de los pétalos, semejante a la piel recién desprendida.

Para los aztecas su color rojo simbolizaba la sangre de los sacrificios que ofrendaban al sol para renovar sus fuerzas.

Lleva el nombre científico de Euphorbia pulcherrima y la sinonimia botánica de Poinsettia pulcherrima R. Grah. y Euphorbia fastuosa Sessé Moc.

Euphorbia es el nombre genérico que deriva del médico griego del rey Juba II de Mauritania, EuphorbusPulcherrima es el epíteto latino que significa «la más bonita».


Ubicación Nochebuena (Euphorbia pulcherrima)

Es originaria de México y Guatemala, está presente en climas cálido, semicálido, semiseco y templado, desde el nivel del mar hasta los 2600 metros sobre el nivel del mar.

En su forma silvestre, generalmente crece en cañadas y sitios escarpadas o abiertos, sobre todo en el occidente y sur de México.

Según la ficha publicada por la Conabio, en México, las poblaciones silvestres más grandes se encuentran en los estados de Guerrero, Oaxaca, Michoacán y Chiapas, mientras que en su forma cultivada se localiza en todo el país.

Esta forma silvestre es también llevada a casas, es cultivada por los pobladores rurales y se encuentra en sitios de asentamientos humanos abandonados o en orillas de caminos y parcelas, o sea, en ambientes ruderales. 

En la forma cultivada, las principales entidades dedicadas al cultivo de noche buena son; Morelos, Michoacán, Puebla, Estado de México, Jalisco, Veracruz, Querétaro, Guanajuato, Chiapas, Guerrero y Baja California.

“Se estima que en México se cultivan más de 100 diferentes variedades de esta especie, seleccionadas por empresas especializadas en la obtención de nuevas variedades propias para cultivarse en macetas y contenedores, donde el color rojo es el que domina el mercado con alrededor de 70 por ciento”, se destaca en la ficha de la Conabio.


Taxonomía Nochebuena (Euphorbia pulcherrima)

  • Reino:    Plantae
  • División: Magnoliophyta
  • Clase: Magnoliopsida
  • Orden:  Malpighiales
  • Familia: Euphorbiaceae
  • Tribu:     Euphorbieae
  • Género: Euphorbia
  • Especie: E. pulcherrima

Características Nochebuena (Euphorbia pulcherrima)

Es un arbusto caducifolio de 2 a 5 metros de altura. Las hojas son amplias, tiene brácteas grandes (parecidas a hojas) de color crema, verde o rojo brillante, que parecen flores y son muy vistosas; están en las puntas de las ramas.

“Esta especie se caracteriza por tener solamente una flor femenina sin pétalos ni sépalos, rodeada por flores masculinas individuales que  están contenidas en una estructura denominada ciatio, y es común que una o más glándulas surjan a su alrededor”, se destaca en el Atlas de las Plantas de la Medicina Tradicional Mexicana.


Atribuciones medicinales Noche buena (Euphorbia pulcherrima)

El Códice Florentino, en el siglo XVI refiere su uso para “las mujeres que tienen poca leche”. Francisco Hernández relata que “las hojas aumentan la leche a las nodrizas, aun a las ancianas, sea que las coman crudas o cocidas, o que laman el látex que mana de ellas”.

En el siglo XIX, La Sociedad Mexicana de Historia Natural la refiere para las enfermedades exantemáticas, como galatógeno, galagtóforo y resolutivo.

En el siglo XX, la Sociedad Farmacéutica de México la menciona como depilatoria, emenagoga, galactógena y resolutiva. Finalmente, Maximino Martínez, consigna la misma información proporcionada por la Sociedad Mexicana de Historia Natural.

Actualmente, entre los diversos usos medicinales de la nochebuena se distinguen los asociados a malestares femeninos y los relacionados con padecimientos cutáneos, así como en procesos inflamatorios.

Es utilizada para aliviar las afecciones respiratorias como anginas o tos, las paperas, y afecciones del corazón y la rabia.

En la ciudad de México, Morelos, Puebla y Sonora, su aplicación es por vía oral o externa para aumentar o promover la secreción de leche.

En Morelos, utilizan las flores preparadas en té o en cataplasmas; en una receta se aconseja machacar cinco lombrices de tierra y revolverlas con flor de pascua para untar en la espalda de la mujer que amamanta. Se dice que estos remedios tienen la función de «sacar el calor»; lo mismo logran bebiendo el té de la flor y cualquier atole.

En Puebla, el cocimiento de las hojas, lo consumen como agua de tiempo durante tres o cuatro días, o bien, hierven las flores y con ello caldean los senos de la mujer durante tres días.

“Este cocimiento se usa para controlar la hemorragia vaginal y como anticonceptivo se hacen lavados vaginales 3 días antes de la regla. Agregándole la cáscara de almendra, suele ser usado cuando hay amenorrea o retraso en la menstruación (V. regla retrasada), en ambos casos, se hacen lavados vaginales. Además es recomendada para atender la inflamación de la matriz, placenta pegada y como abortivo”, se destaca en la ficha de la UNAM.

En el Estado de México, Guanajuato, Michoacán y Puebla, el látex es aplicado directamente para tratar mezquinos, verrugas, erisipela, disipela, fuegos en la boca, llagas e infecciones cutáneas y heridas.

“En hinchazones por picadura de gusanos, se ponen las hojas molidas. Para las inflamaciones, se asan las hojas y se aplican lo más caliente que se tolere. Para aliviar los golpes se hierven las flores, se les exprime limón y con ellas se envuelve la zona dañada”, se destaca en el Atlas.

En algunas afecciones respiratorias como anginas o tos, se usa la infusión de la flor, la que a veces se combina con bugambilia (Bougainvillea spectabilis) y gordolobo (Bocconia frutescens). Finalmente se refiere su empleo en casos de paperas, afecciones del corazón y rabia.

NOTA DEL EDITOR: Los datos del uso medicinal de esta planta son retomados de fuentes científicas universitarias con fines de divulgación y reconocimiento de las tradiciones medicinales de nuestro país.


Esto te puede interesar

La vieja historia de culpar al mensajero

En un contexto global marcado por el avance de discursos contra la prensa, el periodista Andrés A. Solis reflexiona sobre la persistente práctica de culpar al mensajero. Desde Trump hasta México, advierte sobre el uso del poder público para desacreditar y agredir al periodismo crítico.

Más noticias

Comunidades indígenas de Michoacán lanzan emplazamiento final a CFE y gobierno; “hay una clara estrategia de retraso y evasión”

Comunidades indígenas del oriente de Michoacán lanzaron un ultimátum a la CFE y al gobierno estatal tras denunciar seis años de omisiones y una “estrategia de retraso y evasión” frente a la crisis ambiental y de salud vinculada a la planta geotérmica Los Azufres.

Descubre más desde

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo