Y es que está muy bien la educación ambiental y conciencia social del uso y manejo del agua, pero se nos olvida que desde la Comisión Nacional de Agua (Conagua) ha habido un mal manejo dentro de las cuencas y se ha priorizado la dotación a las grandes industrias para su aprovechamiento y se ha generado un despojo institucional hacia las comunidades. / Uitzume: Secuestro, acaparamiento y despojo institucional del agua en Michoacán
Uitzume, el perro del lago*
Secuestro, acaparamiento y despojo institucional del agua en Michoacán
¿Hay que bañarnos en 5 minutos para que toda el agua que ahorremos se la quede a Coca-Cola, Modelo y Bonafont? ¿Cuál es la responsabilidad de las grandes empresas trasnacionales en esta crisis? ¿Qué están haciendo ellas para aminorar el consumo en esta sequía?
Y es que está muy bien la educación ambiental y conciencia social del uso y manejo del agua, pero se nos olvida que desde la Comisión Nacional de Agua (Conagua) ha habido un mal manejo dentro de las cuencas y se ha priorizado la dotación a las grandes industrias para su aprovechamiento y se ha generado un despojo institucional hacia las comunidades.
En algunos medios la problemática apenas apareció en sus agendas porque la crisis del agua ya pega a las clases media y alta, y el debate se ha centrado en el desabasto de la ciudad de México, lo cual lo ha vuelto mucho más mediático el tema. Sin embargo, la crisis del agua en colonias populares siempre ha estado ahí, lo que pasa es que esa no se quiere ver.
En en15dias.com hemos documentado en diversos reportajes acerca del acaparamiento del agua por parte de empresarios y políticos y el despojo institucional por parte de Conagua. ¿A dónde va el agua? ¿Dónde nos encontramos?
Michoacán padece una sequía sin precedentes, a pesar de que históricamente ha sido una entidad con riqueza hídrica.
Las presas actualmente están a 40 por ciento de su capacidad, como antes del periodo de lluvias; la parte poniente del lago de Cuitzeo está seca y el lago de Pátzcuaro se encuentra en una etapa severa de degradación, pues ha perdido al menos un metro de su nivel desde mediados de 2022.
A pesar de estos actores y su responsabilidad por el desabasto de agua, las narrativas gubernamentales se sustentan en que todo es culpa del cambio climático.
Uitzume: Secuestro, acaparamiento y despojo institucional del agua en Michoacán
¿De quién es el interés?
En el caso de Morelia es claro, querida lectora y lector, que el interés por el agua es de los fraccionamientos de lujo, campos de golf, clubs con albercas y todo tipo de actividades que solo son costeables para las clases medias-altas de la ciudad.
Este sector absorbe la mayor cantidad en los recursos acuíferos de la ciudad mientras que casi 700 colonias, sólo de la zona urbana, padecen los efectos de las sequías.
Un campo de golf consume hasta 300 mil metros cúbicos de agua por año. Morelia cuenta con cuatro campos de golf en las zonas residenciales, estamos hablando de un consumo superior a los 1.2 millones de metros cúbicos por año sólo para la manutención de estos espacios.
Y es que no se ha entendido que vivimos una crisis hídrica importante derivada de la mala repartición del agua, del abatimiento de los pozos, del deterioro de la microcuenca del Río Chiquito y de las afectaciones al manantial de la Mintzita.
La deforestación de la microcuenca del río Chiquito evita la recarga de los mantos freaticos y reduce la extracción de agua de los pozos para consumo de sus habitantes.
Es una contradicción, que el agua sea limitada para las colonias populares mientras que tenemos derrama y desperdicio en los campos de golf.
En el Manantial de la Mintzita se vive otra desgracia. La expansión de las empresas inmobiliarias en la zona poniente de la ciudad y la planta Kimberly Clark amenazan al manantial de la Mintzita.
Y es que la papelera Kimberly-Clark de México desde hace 40 años se ha robado el agua del manantial de la Mintzita que era exclusiva de la sociedad y la empresa poco a poco consiguió derecho sobre el agua.
Kimberly-Clark de México explota más de 29 millones metros cúbicos de agua en cinco regiones del país, donde hay sobreexplotación y contaminación.
En Morelia, según notas periodísticas, el uso del agua por parte de la empresa se ha venido incrementando desde el año 2011, cuando se utilizaron 12.7 millones de metros cúbicos, llegando a 13.5 millones de metros cúbicos en 2018. Toda esta agua del manantial de la Mintzita que también provee alrededor de mil 100 litros del agua potable por segundo al OOAPAS.
Y es que cuando desde la sociedad decimos que “Sí hay agua”, nos referimos a algo muy claro: está secuestrada.
Y es que mientras las colonias y empresas del área urbana consumen la mayor parte del agua en la ciudad, las zonas rurales deben vivir de tandeos.
Hay falta de agua para el sustento de casi un millón de habitantes, pero las colonias, fraccionamientos y empresas se llevan la mayor parte del agua mientras 50 por ciento de la población de la zona urbana debe sobrevivir con tandeos.
Este servicio tandeado cada vez es más pausado entre cada abasto de líquido.
Los datos más conservadores señalan que hasta un 60 por ciento de los pozos profundos que se abastecen de los mantos freáticos ya se encuentran abatidos, por lo que el suministro de agua comienza a ser cada vez más escaso.
Aunados a lo anterior, hasta 400 colonias de la ciudad consideradas de alta marginación no cuentan siquiera con líneas hidráulicas para el abastecimiento del líquido, por lo que la única opción para las viviendas es el servicio por medio de pipas que terminan por incrementar el costo del servicio de agua tanto para la ciudadanía como para las instituciones.
Estos datos lo único que reflejan es la desigualdad social en la distribución del agua en la ciudad de Morelia.
Al interior del estado, la realidad no cambia. La distribución del agua está acaparada y es un problema que afecta a los estratos más bajos mientras que la agroindustria de exportación y poderosos productores agrícolas e industriales acaparan los recursos hídricos de la entidad.
La expansión de las empresas aguacateras agrupadas en la APEAM ha provocado la deforestación de bosques y el acaparamiento de agua, ocasionando escasez de agua para el consumo humano y para otros usos forestales y agrícolas en toda la zona aguacatera: Villa Madero, Tacámbaro, Salvador Escalante, Tingambato, Uruapan, Los Reyes, Tancítaro y la meseta purépecha.
La expansión del cultivo de frutillas impulsada por la empresa Driscoll ocasiona el acaparamiento de agua, y la escasez de agua para el consumo humano y otros cultivos agrícolas en Lagunillas y Huiramba.
Hasta este momento, el gobierno de México no ha decretado una emergencia por la sequía. El 5 de febrero, el presidente Andrés Manuel López Obrador envió, entre otras, una reforma constitucional referente al agua, la cuál nos parece urgente y de atención inmediata.
La propuesta de reforma va en el sentido de que, en las zonas de escasez de agua, se permita sólo para el consumo doméstico. Esto es un fuerte golpe a las grandes empresas extractoras de agua potable. Sin embargo, es insuficiente. Requerimos de una reforma profunda a la Ley de Aguas Nacionales.
Se ha documentado quienes tiene las concesiones con mayor abastecimiento de agua, en el caso de Michoacán, son las inmobiliarias, sus fraccionamientos y sus campos de golf, la agroindustria de exportación, la papelera Kimberly Clark y las mineras.
Sin embargo, esto sólo refleja el acaparamiento legalizado del agua, el análisis no contempla el acaparamiento ilegal que se logra mediante pozos y tomas clandestinas, despojo violento de agua, prestanombres y demás.
Dentro de las concesiones de agua de México se observa que existe un grupo de suma importancia, los que los investigadores llaman “los millonarios del agua”, “que concentran enormes volúmenes de agua: 13 millones 183 hm³/año en total para uso privado, de los 59 115 hm³/año concesionados”.
Según un estudio, “el grupo comprende 966 empresas tanto de energía eléctrica como cerveceras, acereras, agroindustrias, mineras, papeleras, automotrices, embotelladoras, entre otras, que explotan 5 805 hm³/año; 1,537 personas físicas dueñas de concesiones por 2 547 hm³/año de agua y 801 asociaciones civiles que tienen concesionados 4 856 hm³/año”.
Entonces, antes de sugerir que nos bañemos en 5 minutos y cuidemos el agua, hagamos responsables a las industrias y a las autoridades de Conagua del acaparamiento y despojo de líquido. Es justo y es lo mínimo.
Uitzume: Secuestro, acaparamiento y despojo institucional del agua en Michoacán
*Uitzume, el perro de lago es la editorial de en15dias.com.
Está escrito a tres manos por las editoras y editores. Este espacio analiza, desde una visión crítica aguda, ácida y siempre profunda, las problemáticas socioambientales, de derechos humanos y de salud comunitaria en Michoacán.
Este espacio pone énfasis en lo que se pregunta, pero no se cuestiona; en lo que se observa, pero no se escribe, y en lo que se habla, pero no se escucha,
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