Mitigación, adaptación y resiliencia ¿son lo mismo?

Tanto la mitigación, adaptación y resiliencia son acciones o modos de enfrentar el cambio climático en sus distintos sectores sociales, políticos y económicos. Aquí los conceptos Mitigación, adaptación y resiliencia.


Mitigación, adaptación y resiliencia ¿son los mismo?

Por: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

Tanto la mitigación, adaptación y resiliencia son acciones o modos de enfrentar el cambio climático en sus distintos sectores sociales, políticos y económicos.

Aquí los conceptos Mitigación, adaptación y resiliencia.


Mitigación

La mitigación del cambio climático se refiere a cualquier acción tomada por los gobiernos, las empresas o las personas para reducir o prevenir las emisiones de gases de efecto invernadero, o para mejorar los sumideros de carbono que eliminan dichos gases de la atmósfera.

La reducción o prevención de las emisiones de gases de efecto invernadero puede lograrse mediante la transición hacia fuentes de energía renovable, como la eólica y la solar, el uso más eficiente de la energía, la adopción de modalidades de transporte con bajas emisiones de carbono o libres de carbono, la promoción de la agricultura y el uso sostenible de la tierra, y la modificación de los modelos de producción y consumo, así como de los comportamientos alimentarios.

El fortalecimiento de los sumideros de carbono puede lograrse mediante la restauración de los bosques, humedales y marismas, el mantenimiento de la salud del suelo y la protección de los ecosistemas terrestres y marinos.

Para que las acciones de mitigación tengan éxito, es fundamental que los países desarrollen entornos propicios a través de legislación, políticas e inversiones.

¿Sabías que: para limitar el calentamiento global a 1,5 °C, que es el objetivo clave del Acuerdo de París, el mundo debe tomar medidas de mitigación para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 45 % antes de 2030 y alcanzar las cero emisiones netas para mediados de siglo?


Adaptación

La adaptación al cambio climático se refiere a las acciones que ayudan a reducir la vulnerabilidad a los impactos actuales o esperados del cambio climático, como los fenómenos meteorológicos extremos y sus peligros, el aumento del nivel del mar, la pérdida de biodiversidad o la inseguridad alimentaria e hídrica.

Aun en los escenarios alentadores en los que logremos reducir de forma significativa y pronta las emisiones de gases de efecto invernadero, el cambio climático seguirá afectando a nuestro mundo durante décadas debido a la energía que ya está atrapada en el sistema. Esto conlleva la necesidad de una adaptación generalizada para limitar dichos impactos y salvaguardar a las personas y la naturaleza.

Muchas medidas de adaptación deben llevarse a cabo en el plano local, por lo que las comunidades rurales y las ciudades cumplen una función muy importante.

Algunas medidas incluyen la siembra de variedades de cultivos que sean más resistentes a la sequía y la práctica de la agricultura regenerativa, la mejora del almacenamiento de agua, la gestión de la tierra para reducir el riesgo de incendios forestales y el desarrollo de defensas contra los fenómenos meteorológicos extremos, como las inundaciones y las olas de calor.

Sin embargo, la adaptación también debe impulsarse a nivel nacional e internacional. Además de desarrollar las políticas necesarias para guiar la adaptación, los gobiernos deben considerar otras medidas a gran escala, como fortalecer o reubicar la infraestructura de las áreas costeras afectadas por el aumento del nivel del mar, construir infraestructura capaz de resistir condiciones climáticas extremas, mejorar los sistemas de alerta temprana y el acceso a la información sobre los desastres, desarrollar mecanismos de seguros específicos para las amenazas relacionadas con el clima y crear nuevos sistemas de protección para las especies silvestres y los ecosistemas naturales.


Resiliencia

La resiliencia es la capacidad de una comunidad o ambiente para anticipar y manejar los efectos climáticos, minimizar el daño ocasionado, recuperarse y transformarse según sea necesario después del impacto inicial.

Con el fin de salvaguardar el bienestar social, la actividad económica y el ambiente, es imprescindible que las personas, las comunidades y los gobiernos estén preparados para enfrentar los efectos ineludibles del cambio climático.

Esto se puede lograr mediante la capacitación para adquirir nuevas habilidades y la diversificación de las fuentes de ingresos familiares, el fortalecimiento de las capacidades de respuesta a los desastres y recuperación, la mejora de los sistemas de información sobre el clima y alerta temprana, y la planificación a largo plazo, entre otras acciones.

En última instancia, una verdadera sociedad resiliente al clima es aquella que tiene bajas emisiones de carbono, ya que reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero es la mejor forma de limitar la gravedad de los efectos climáticos en el futuro.

Además, se fundamenta en la equidad y la justicia climática, y prioriza el apoyo a las personas y las comunidades más vulnerables a los efectos climáticos o que tienen menor capacidad para afrontarlos.


Esto te puede interesar

La vieja historia de culpar al mensajero

En un contexto global marcado por el avance de discursos contra la prensa, el periodista Andrés A. Solis reflexiona sobre la persistente práctica de culpar al mensajero. Desde Trump hasta México, advierte sobre el uso del poder público para desacreditar y agredir al periodismo crítico.

Más noticias

Comunidades indígenas de Michoacán lanzan emplazamiento final a CFE y gobierno; “hay una clara estrategia de retraso y evasión”

Comunidades indígenas del oriente de Michoacán lanzaron un ultimátum a la CFE y al gobierno estatal tras denunciar seis años de omisiones y una “estrategia de retraso y evasión” frente a la crisis ambiental y de salud vinculada a la planta geotérmica Los Azufres.

Descubre más desde

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo