La comunidad indígena de Santa María Ostula denunció un nuevo ataque armado atribuido al Cártel Jalisco Nueva Generación. La agresión provocó evacuaciones, suspensión de actividades y nuevas exigencias de seguridad al gobierno. / Nueva incursión armada contra la comunidad indígena de Santa María Ostula

Nueva incursión armada contra la comunidad indígena de Santa María Ostula
Por: en15dias.com / Con información de Comunicación Ostula
La Comunidad Indígena Nahua de Santa María Ostula denunció una nueva agresión armada atribuida, ocurrida la mañana del martes 19 de mayo en la encargatura de La Cofradía de Ostula, en el municipio de Aquila, Michoacán.
A través de un comunicado dirigido “a los pueblos de México y del mundo, a los medios de información nacionales e internacionales y a los organismos defensores de derechos humanos”, la comunidad informó que “a las nueve de la mañana en punto, la encargatura de la Cofradía de Ostula (…) fue atacada nuevamente por un comando fuertemente armado perteneciente al Cártel Jalisco Nueva Generación”.
De acuerdo con la denuncia, el ataque fue repelido por la Guardia Comunal de Ostula, cuyos integrantes enfrentaron durante casi una hora a los presuntos integrantes del grupo criminal hasta lograr su repliegue. La comunidad señaló que los agresores “continuaron disparando sus armas ya fuera del perímetro comunal en las proximidades del poblado de Coahuayula, municipio de Chinicuila”.
Los hechos provocaron la evacuación de escuelas y la movilización de habitantes hacia zonas seguras. “La población civil buscó refugio en lugares seguros, alterándose de este modo la normalidad de la jornada y produciéndose terror en la zona”, indicó el comunicado. La comunidad afirmó que no se registraron personas fallecidas ni lesionadas.
La organización indígena sostuvo que este ataque forma parte de una serie de agresiones sistemáticas contra comunidades originarias en Michoacán y otras regiones del país.
En el documento se mencionan recientes hechos violentos ocurridos en las comunidades p’urhépechas de Acachuén y Santa María Sevina, así como ataques contra comunidades nahuas y mephaá en el estado de Guerrero.
Asimismo, la comunidad acusó omisión de las autoridades federales y estatales frente a la violencia que afecta la región. “Los más altos niveles del gobierno federal y del gobierno del estado tienen pleno conocimiento de la situación de violencia que priva en toda la región”, denunciaron, al tiempo que afirmaron que las autoridades “se han negado a tomar medidas efectivas para brindar protección a las poblaciones”.
En uno de los posicionamientos más contundentes del comunicado, la comunidad sostuvo que los recientes hechos violentos “nos hablan de una profunda complicidad entre gobernantes, instituciones y crimen organizado” y aseguraron que existe “una guerra no declarada en contra de los pueblos originarios de México para desplazarlos de sus territorios, para provocar su muerte”.
Entre las exigencias planteadas por la comunidad se encuentra la instalación de una Base de Operaciones Interinstitucionales en la localidad de Los Parejos, municipio de Chinicuila; el desmantelamiento del CJNG; la presentación con vida de cinco comuneros desaparecidos; justicia por 42 asesinatos de integrantes de la comunidad; y garantías para el funcionamiento de la Guardia Comunal y el ejercicio de la autonomía indígena.






