San Andrés, la microcuenca bajo presión agrícola y erosión que impacta a la presa de Cointzio

La microcuenca de San Andrés, clave para el equilibrio hídrico de Morelia y tributaria de la presa de Cointzio, enfrenta una crisis por cambio de uso de suelo y erosión. Datos del IMPLAN y la UNAM la ubican con una fragilidad ambiental alta que acelera el azolvamiento de las fuentes de agua locales. / San Andrés, la microcuenca bajo presión agrícola y erosión que impacta a la presa de Cointzio

San Andrés, la microcuenca bajo presión agrícola y erosión que impacta a la presa de Cointzio

Por: en15dias.com con información de IMPLAN Morelia, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la UMSNH.

De acuerdo con los indicadores cartográficos y diagnósticos del Instituto Municipal de Planeación de Morelia (IMPLAN), la red hídrica superficial de la capital michoacana se estructura a partir de 18 microcuencas estratégicas.

Dentro de este entramado periférico y de transición se localiza la microcuenca de San Andrés, un territorio clave para el equilibrio hidrológico que, a diferencia de los polígonos boscosos del sur, enfrenta una acelerada degradación ambiental.

A pesar de formar parte indispensable del sistema de captación que drena hacia la subcuenca de la presa de Cointzio y el Río Grande de Morelia, los análisis técnicos revelan que las actividades antropogénicas y el cambio de uso de suelo la sitúan hoy como una de las zonas más vulnerables del municipio.

ALTA FRAGILIDAD AMBIENTAL FRENTE AL MODELO AGRÍCOLA

Los análisis morfoclimáticos, de suelo y de vegetación elaborados por el IMPLAN para determinar la susceptibilidad del territorio a sufrir perturbaciones muestran un panorama crítico para San Andrés. En el Índice de Fragilidad Ambiental del organismo municipal, esta microcuenca se encuentra catalogada bajo el rango de fragilidad ambiental alta.

Este estatus marca un duro contraste con sistemas vecinos del sur y sur-poniente de la capital, como la microcuenca de Tirio o Atécuaro, que logran retener categorías de fragilidad baja o media gracias a la densidad de su cobertura forestal.

La vulnerabilidad estructural de San Andrés responde de forma directa a la pérdida de su masa nativa de pino y encino. Estudios desarrollados por el Centro de Investigaciones en Geografía Ambiental (CIGA) de la UNAM Campus Morelia señalan que el territorio ha sufrido una transición drástica hacia zonas de cultivo temporal y, de manera más agresiva, hacia la apertura de huertas de agroexportación, modificando la capacidad natural de infiltración y acelerando la formación de cárcavas por erosión hídrica.

DEGRADACIÓN EN CAUCES Y SU IMPACTO EN COINTZIO

La alteración de la cobertura vegetal en las laderas de San Andrés repercute directamente aguas abajo, afectando la infraestructura hidráulica que abastece a una parte importante de la ciudad de Morelia.

Investigaciones limnológicas aplicadas en la subcuenca por el Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad (IIES-UNAM) clasifican al sistema del Río San Andrés con un nivel de degradación física media.

Las evaluaciones demuestran que los canales fluviales han perdido de forma severa su vegetación de galería (los árboles y arbustos que protegen las orillas del cauce) debido al pastoreo excesivo y las actividades agrícolas.

Al quedarse sin esta barrera biológica protectora, las lluvias arrastran toneladas de sedimentos y sólidos suspendidos totales. El resultado final de este arrastre es el azolvamiento continuo de los cuerpos de agua receptores de la región, destacando la presa de Cointzio, cuya vida útil y capacidad de almacenamiento se ven mermadas año con año por la acumulación de lodo proveniente de estas cuencas altas desprotegidas.

EL RETO COMUNITARIO Y LA FALTA DE ESQUEMAS DE PROTECCIÓN

A diferencia de otros polígonos del entorno de la capital que disponen de un porcentaje de su territorio bajo esquemas de resguardo legal —como Río Chiquito o Santas Marías—, la microcuenca de San Andrés opera con un margen mínimo de protección institucional formal, quedando expuesta a la presión del crecimiento urbano y el sector agroindustrial.

Diagnósticos de la Facultad de Biología y el Instituto de Investigaciones sobre los Recursos Naturales (INIRENA) de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) subrayan la necesidad de implementar programas de Servicios Ambientales Hidrológicos con un enfoque comunitario.

Los académicos universitarios advierten que, debido al régimen de tenencia de la tierra ejidal y comunal en la zona, cualquier estrategia de restauración biológica y reforestación selectiva para frenar la erosión hídrica en San Andrés requerirá obligatoriamente de la participación activa de las comunidades locales, quienes hoy cargan con los efectos del abandono institucional de la infraestructura natural de Morelia.


OTRAS MICROCUENCAS

Más noticias

Denuncian criminalización de defensora p’urhépecha y exigen libertad para María Cruz Paz Zamora

María Cruz Paz Zamora, defensora p’urhépecha de los bosques, permanece en prisión desde junio de 2024 acusada en un proceso por desaparición. Organizaciones indígenas denuncian violaciones a sus derechos y criminalización. Este 27 de agosto enfrentará una audiencia intermedia.

Autorizan evaluación ambiental para obra vial e hidráulica en fraccionamiento “Cañadas del Bosque”

SEMARNAT evalúa una obra vial e hidráulica dentro de Cañadas del Bosque, en Morelia. El proyecto contempla ocupar la zona federal y el cauce de un arroyo para construir una alcantarilla que también funcionará como vialidad interna del desarrollo inmobiliario Tres Marías.

Juez federal frena tala de árboles en Morelia por obras del proyecto “Morebus”

Un juez federal ordenó frenar provisionalmente la tala de árboles y afectaciones a áreas verdes en distintos puntos de Morelia vinculadas al proyecto Morebus. La medida responde a un amparo promovido por vecinos y estará vigente mientras se define la suspensión definitiva.

Descubre más desde

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo