La propuesta de la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, de crear un censo de periodistas reavivó el debate sobre la protección de la libertad de prensa y los riesgos para el gremio. En esta opinión, Andrés A. Solís cuestiona la utilidad, legalidad y consecuencias de una medida que considera innecesaria y peligrosa. / Las ocurrencias de Nahle
Las ocurrencias de Nahle
Primero habló de desaparecer la Comisión Estatal de Atención y Protección de Periodistas de Veracruz (CEAPP) si los periodistas se lo pedían. Ahora la gobernadora Rocío Nahle salió con una nueva ocurrencia: crear un censo de periodistas.
Otra ocurrencia que se traduce en una sola palabra: Absurdo.
A Rocío Nahle no le gusta la prensa, le incomodan las y los periodistas profesionales y reacciona de forma virulenta y ofensiva cuando se sabe cuestionada sobre asuntos para los que no puede o no quiere responder.
Sobre esta ocurrencia de crear un censo de periodistas ya hemos hablado en este espacio, pero vale la pena retomarlo y hacerle a la gobernadora de Veracruz cuatro preguntas sencillas:
¿Para qué quiere un censo?
Es decir, cuál es el objetivo y utilidad de tener un registro de personas que ejercen el periodismo profesional.
Quizá la gobernadora ignora que su propia coordinadora de Comunicación Social tiene ya un directorio de medios y periodistas y que lo mismo lo tienen las dependencias del gobierno, el Congreso del Estado, el Tribunal de Justicia del Estado y cada uno de los 212 municipios que tiene la entidad. Eso sin contar con organismos autónomos, universidades y hasta la propia CEAPP, que debería tener el directorio más completo.
¿Qué información quieren para ese censo?
Porque si sólo quieren nombre, medio y teléfono de contacto, eso ya está en esos directorios de periodistas que cada oficina de prensa tiene.
Si adicional quieren información personal, como dirección, datos de vehículos, información de las y los integrantes de las familias, eso no lo necesitan absolutamente para nada.
¿Quién va a resguardar esa información?
Porque las ocurrencias deben llevar a cosas serias, como informar qué dependencia del Gobierno de Veracruz (en un caso por supuesto muy hipotético) sería la responsable de administrar, gestionar y resguardar la información. Que Rocío Nahle diga que la CEAPP levante ese (insisto, hipotético) censo, no significa que sea la entidad depositaria.
¿Qué garantías hay para proteger y asegurar esa información?
¿Cómo estará pensando la gobernadora en garantizar la eventual protección de esa información y evitar filtraciones o que se haga mal uso, que se filtre y sobre todo, que quede en manos de bandas del crimen organizado?
La Ley de protección de datos personales establece penas de cárcel a personas funcionarias públicas que hagan mal uso de información personal y especialmente sensible de cualquier persona, pero eso, tal vez la gobernadora no lo tenga en su muy limitado radar.
No se equivoque gobernadora. Nunca un censo de periodistas es necesario, son contrarios a las mejores prácticas internacionales en materia de protección, porque vulneran derechos y contribuyen a elevar los niveles de riesgo de periodistas, en la entidad que por cierto, sigue siendo donde más asesinatos de colegas se han cometido.
Gobernadora Nahle, no le hace daño consultar con quienes sí le ayuden a entender estos temas. No sólo le haga caso a sus personas asesoras, si es que al menos las escucha.






