La garza agamí es también conocida como garza monjita, vaco colorado o garza colorada, garza pechicastaña, y soco beija-flor o garza picaflor, por su plumaje.
Por: en15dias.com / Con información de Conabio
La garza agamí es también conocida como garza monjita, vaco colorado o garza colorada, garza pechicastaña, y soco beija-flor o garza picaflor, por su plumaje.
Es una especie nativa de México, Centroamérica y Sudamérica.
Ubicación Garza Agamí (Agamia agami)
Según la información de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), es una ave poco común en su área de distribución, que abarca desde el sur de Veracruz hasta la Península de Yucatán en la vertiente del Golfo, mientras que en el Pacífico ocurre en las costas de Chiapas y Oaxaca.
“En Centroamérica se encuentra en Honduras, Costa Rica y Panamá. En Sudamérica hasta Ecuador, Bolivia y Brasil”.
Prefiere las zonas tropicales con clima húmedo y subhúmedo; en altitudes de 0-600 metros sobre el nivel del mar.
Según la ficha de la Conabio, a pesar de su distribución se tienen pocos registros para México. “Se localiza en manglares y bordes de bosques”.
Taxonomía Garza Agamí (Agamia agami)
- Reino: Animalia
- Filo: Chordata
- Clase: Aves
- Orden: Pelecaniformes
- Familia: Ardeidae
- Género: Agamia Reichenbach, 1853
- Especie: Agamia agami

Características Garza Agamí (Agamia agami)
Según la ficha de la Conabio, es una especie de ave pelecaniforme de la familia Ardeidae; único miembro del género Agamia.
Esta ave mide 71 centímetros y pesa 550 gramos. Se caracteriza por tener un cuello y pico muy largo y patas relativamente cortas.
“Tiene diferente plumaje de acuerdo a la edad. De adulto sus ojos van de ámbar a rojo. Tiene un pico negro, con base amarillenta o verde grisáceo. Su plumaje es verde brillante oscuro por arriba. Cresta occipital larga gris azulado. Cuello y mayor área de partes inferiores color marrón. Macho con piel de la cara rojiza, verde en la hembra.
Amenazas Garza Agamí (Agamia agami)
Según la información del gobierno federal, “no existen planes de conservación específicos para esta especie, sin embargo, en la Reserva de la Biósfera La Encrucijada en la costa de Chiapas, tiene poblaciones reproductoras”.
Se señala que “el factor de riesgo principal para esta especie es la reducción y pérdida de su hábitat por la deforestación, explotación inadecuada de recursos, turismo e introducción de especies exóticas”.
En México, la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad cataloga a esta especie como «Sujeta a protección especial (Pr)» por la Norma Oficial Mexicana 059.
Mientras tanto la UICN la cataloga como vulnerable. “El factor de riesgo principal para la especie es la reducción y pérdida de su hábitat por deforestación, explotación inadecuada de recursos, turismo e introducción de especies exóticas”, señala la organización internacional.
Los investigadores Ceballos y Márquez la consideran frágil, por ser de distribución restringida.
“En Costa Rica es considerada una especie en riesgo de extinción, debido a la pérdida de su hábitat por deforestación. Está protegida y regulada por la Ley de Conservación de la Vida Silvestre No. 7317, la Ley Orgánica del Ambiente No. 7554 y el decreto No. 26435-MINAE (Elizondo, 2002)”, se destaca en la ficha del gobierno de México.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) señala en su ficha que es importante “ampliar la red de áreas protegidas para proteger eficazmente a las especies”.
Además “dotar de recursos y gestionar eficazmente las áreas protegidas nuevas y existentes, utilizando oportunidades emergentes para financiar la gestión de áreas protegidas con el objetivo conjunto de reducir las emisiones de carbono y maximizar la conservación de la biodiversidad. También es esencial la conservación en tierras privadas, mediante la expansión de las presiones del mercado para una gestión racional de la tierra y la prevención de la tala de bosques en tierras no aptas para la agricultura”.
La razón fundamental señala que “basado en un modelo de deforestación futura en la cuenca del Amazonas y su susceptibilidad a la caza, se sospecha que la población de esta especie disminuirá rápidamente durante las próximas tres generaciones y, por lo tanto, se la ha incluido en la categoría Vulnerable”.
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