La negación también mata

Cada viñeta, que se publica cada domingo, es un retrato breve y mordaz de lo que el reportero ve, escucha y vive: funcionarios que hablan más de lo que hacen, obras públicas que benefician a los poderosos y empresarios voraces y corruptos, discursos vacíos y ciudadanos que, entre la resignación y la ironía, siguen su camino. / La negación también mata

Aquí no hay moralejas ni concesiones: sólo historias que parecen inventadas… hasta que el lector y la lectora recuerdan que, en Michoacán, la realidad siempre se encarga de confirmar la ficción.


Ficción en tres párrafos… La negación también mata

(Viñetas de la vida sociopolítica, cultural y ambiental de Michoacán)

Gilbert Gil Yáñez*

Nadie entendía por qué la gente del pueblo se estaba enfermando. Se sentían cansados, pasaban por fiebres constantes, se les hinchaba todo el cuerpo. Nadie sabía qué pasaba. Las conversaciones se llenaron de incertidumbre por las causas: que si la pobreza acumulada por décadas, que si la mala alimentación que cada año se hacía más precaria, que si la edad, que si la suma de todo. Se repetía lo de “multifactorial” como si esa palabra pudiera resolver la duda central del ¿por qué?, del ¿a causa de qué?

Mientras tanto, en la empresa del gobierno seguían produciendo como si nada ocurriera. Desde las oficinas, los encargados negaban cualquier señal de riesgo y respondían con documentos sellados y lenguaje técnico. Mostraban reportes impecables y hablaban de “protocolos cumplidos”. Para ellos, no había nada que discutir, todo funcionaba según la norma. Para el pueblo era distinto, era difícil no notar que la aparición de esa enfermedad extraña justo coincidía con la instalación de la planta del gobierno. Pero nadie dijo nada.

Pasaron los años y, cansada la comunidad de enfermar y de enterrar a sus familiares, los habitantes decidieron hablar. Reunieron documentos médicos, muestras del suelo y del agua, testimonios de gente enferma, todo lo que demostraba la relación entre la enfermedad y las operaciones de la empresa. Entregaron las carpetas a las autoridades estatales y federales, esperando por fin ser escuchados. Pero la respuesta oficial fue la misma: “Lo revisamos, porque tenemos otros datos”. Ahí fue cuando el pueblo entendió que la verdad, incluso documentada, no basta cuando el Estado decide no verla.


Nota del editor

Esta es una obra de ficción. Cualquier parecido con la realidad es mera (y triste) realidad. Ningún personaje de esta narración representa a alguien en específico… pero si usted cree reconocerlo, es porque probablemente existe.


¿Quién es Gilbert Gil Yáñez?*

Conoce a fondo el oficio del periodismo. Desde el reporteo diario hasta la reingeniería de medios. A lo largo de su carrera, ya sea en la calle o detrás de un escritorio, se ha destacado como un profesionista comprometido, responsable e inquisitivo. Su concepto de periodismo se centra en contar historias, involucrar a la gente en su propia realidad y mirar los hechos con perspectiva.

Es precisamente su visión microhistórica del quehacer periodístico lo que distingue su trabajo. Unido a este enfoque, es irremediablemente crítico, analítico y propositivo, con ese característico “olfato periodístico” que lo define.


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