El 25 de diciembre de 1995, las colonias del sur lograron que su lucha tuviera nombre institucional: la Junta Local Municipal de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de las Colonias del Sur de Santa María.
Treinta años después, el 28 de abril de 2025, esa misma junta fue extinguida por unanimidad en sesión de Cabildo, sin consultar a ninguna de las colonias afectadas. Hoy, en el aniversario de ese despojo, tres grupos negocian por separado el uso, gestión y administración del agua en esa zona, sin que ninguno haya logrado un acuerdo definitivo con las autoridades.

Tres frentes dividen la lucha por el agua en las colonias del sur de Morelia
Por: Gilbert Gil Yáñez / en15dias.com
A poco más de un año de que el Cabildo de Morelia extinguiera por unanimidad y sin consulta ciudadana la Junta Local de Agua de las Colonias del Sur de Santa María de Guido, el conflicto hídrico en la zona permanece estancado en una densa disputa institucional.
La infraestructura que los fundadores de la zona construyeron “a pico y pala” durante la década de los ochenta se encuentra hoy en el limbo, mientras las colonias se debaten entre el desabasto, los cobros acumulados y la fragmentación social.
Tras el desgaste de las movilizaciones y el silencio de las autoridades, el movimiento original terminó por fracturarse en tres frentes que hoy negocian por separado, acusando al Ayuntamiento de prolongar deliberadamente las mesas de diálogo para administrar la crisis.
La extinción de la junta local de agua de Santa María de Guido fue el detonador de la organización y defensa ciudadana por el abastecimiento, control y administración del agua en las colonias del sur de Morelia. Más de un año después del despojo institucional, tres grupos intentan reivindicar la lucha del pasado y hacer que el derecho humano al agua fuera una realidad.
En agosto de 2025, colonos de distintas colonias del sur convergieron en torno a una demanda común: recuperar la junta de agua.
El movimiento resurgido por los habitantes de las colonias del sur, muchos de ellos hijos y nietos de quienes lucharon por el servicio del agua en los años ochenta del siglo pasado, realizaron recorridos colonia por colonia, tomaron las oficinas del OOAPAS, hicieron plantón en la Jefatura de Tenencia, e interpusieron un recurso legal ante el Tribunal de Justicia Administrativa para revertir la extinción.
En diciembre de 2025, el desgaste al interior del movimiento, provocado por el silencio del Ayuntamiento, de los regidores de Morelia y del gobierno federal, y por las diferencias en torno a si levantar o no la toma y negociar con el Ayuntamiento, terminó por dividir al movimiento en tres.
Antes de su separación del movimiento original, en15dias.com pudo registrar, en distintos momentos, los testimonios de quienes recuerdan, y en pocos casos de quienes vivieron, la lucha urbano popular de aquella época. Aquí el reportaje publicado en diciembre de 2025.
Actualmente, cada grupo defiende con sus estrategias, filias y fobias, la gestión del agua en esa zona, y hoy negocian por separado con instancias distintas del Estado. Sin embargo, no han logrado avances significativos en sus mesas de negociación: dos grupos mantenían diálogo con el OOAPAS, regidores y Ayuntamiento de Morelia, hasta principios de mayo. Mientras que otro se encuentra en mesa de diálogo con la dirección de Conagua Michoacán.
Los tres grupos acusan tanto a autoridades federales como municipales de dilatar las negociaciones y alargar los acuerdos.

“COORDINACIÓN 9 SUR DE SANTA MARÍA DE GUIDO”
El primer bloque, denominado “Coordinación 9 Sur” y liderado por Ana María Ayala, ha apostado por la vía federal. Tras mantener un plantón de cuatro meses en la Jefatura de Tenencia, este grupo logró pactar con la delegación de Conagua un ambicioso plan de reordenamiento hídrico.
Su propuesta contempla la perforación de nuevos pozos y la creación de un Sistema Comunitario de Agua Potable autónomo diseñado para abastecer a las nueve colonias del sur. Sin embargo, su postura es inflexible hacia el interior del movimiento: rechazan tajantemente unificar mesas de trabajo con las otras facciones, argumentando que carecen de la legitimidad histórica de las familias fundadoras.
Tras una mesa de diálogo con la Comisión Nacional del Agua, el 6 de marzo de 2026, por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, la Conagua anunciaba el “inicio de un plan de reordenamiento hídrico para el sur de Morelia”, según reportaba una nota en prensa.
En reunión con representantes de las Colonias Unidas del Sur, del grupo autodenominado «Coordinación 9 Sur de Santa María de Guido”, Roberto Arias, director de Conagua en Michoacán, acordaba la creación de una «junta comunitaria de agua con autonomía ciudadana”, así como la perforación de un nuevo pozo de agua potable para una zona estimada en más de 70 mil habitantes.
A cambio, los colonos levantarían la toma de la jefatura de tenencia de Santa María, movilización que llevaba más de cuatro meses activa. El 9 de marzo fue levantado el plantón; sin embargo, fue tomado por otro grupo.
Un día después, el 10 de marzo, en entrevista con en15dias.com, Ana María Ayala Cruz, vocera de la “Coordinación 9 Sur de Santa María de Guido”, detallaba los resultados de la negociación con la Conagua.

Según señalaba, en ese momento, la representante, entre lo que se comprometió Roberto Arias se encuentra “la regularización del suministro de agua para todas las colonias de Santa María de Guido, no solo las nueve colonias originales sino todas las adscritas al extinto APAS, beneficiando a más de 70,000 personas”.
También, “la extinción total del APAS y la creación de una nueva Junta Local Comunitaria, administrada por los propios habitantes, que gestionará tanto el agua como los recursos económicos generados para sostener la infraestructura”.
La Conagua también se comprometió, según Ayala Cruz, a la “perforación de los pozos necesarios para garantizar un suministro adecuado y a la construcción de oficinas propias para la Junta, donde los vecinos podrán presentar quejas y realizar pagos”.
Otra de las peticiones fue la creación de “un esquema de financiamiento enmarcado en el Plan Michoacán: 75% aportado por la Federación y 25% por los habitantes beneficiados”.
Y la última demanda fue “la exigencia de una auditoría formal al APAS, ya que la infraestructura y los recursos fueron generados por la comunidad”.
El 29 de marzo de 2026, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) delegación Michoacán confirmó la reunión del 6 de marzo. En el portal del Gobierno de Michoacán difundió el comunicado de prensa en el cual señalaba que se instaló una mesa de diálogo con habitantes de nueve colonias de la tenencia de Santa María, para atender sus necesidades en materia de acceso al agua.

“Luis Roberto Arias Reyes, delegado de la Conagua en la entidad, enfatizó que el objetivo es escuchar las diferentes inquietudes y así poder trazar una ruta viable que les garantice el derecho al acceso al agua a las y los habitantes de esta zona sur de la ciudad de Morelia”, se señalaba en la comunicación oficial.
“El compromiso del Gobierno de México es garantizar abasto de agua potable para todas y todos sin ningún tipo de distinción”, enfatizaba el comunicado.
“Como parte del seguimiento a la demanda ciudadana, en los próximos días se invitará a los portavoces de dichas colonias a sumarse a una mesa de trabajo con autoridades del Organismo Operador de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (OOAPAS) y del Ayuntamiento de Morelia. El fin es establecer acuerdos que prioricen el bienestar social y la distribución equitativa del líquido”, se señalaba en el comunicado del 29 de marzo.
En una comunicación con en15dias.com para actualizar el caso para este reportaje, Ana Ayala rechazó la propuesta de Roberto Arias, delegado de la Conagua, de celebrar una mesa conjunta con los otros dos grupos, en específico con el grupo de Uriel Sánchez, al cual señala como “ajeno a su lucha histórica y que no representa a las colonias del Sur”.
Ana Ayala dejó claro que muchos de ese grupo “no son fundadores ni habitantes de las colonias originales, lo que les resta legitimidad moral en su visión”.
Según la vocera, su organización cuenta con documentos que acreditan su carácter de iniciadora del movimiento y exige que el delegado de Conagua respete los acuerdos previamente pactados con ellas.
La “Coordinación 9 Sur” impulsa un nuevo sistema comunitario de agua potable para las colonias populares de Santa María de Guido, con beneficio proyectado para 70,000 personas.
“Los integrantes de la Coordinación 9 Sur queremos respeto a los acuerdos ya hablados con el delegado de Conagua (Roberto Arias). Somos los iniciadores del movimiento por el agua, hay documentos que lo avalan de las Colonias Unidas del Sur. Es diferente cada objetivo de los grupos, ellos van por recuperación de la extinta junta APAS sólo para las 9 colonias, y nosotros vamos por el nuevo sistema comunitario del agua potable de las colonias populares de Santa María de Guido, que beneficiarán a 70,000 personas”, señaló Ana Ayala en comunicación con en15dias.com.
La vocera reafirmó que seguirá sosteniendo reuniones internas y mantendrá la presión ante Conagua hasta lograr el reconocimiento pleno de los acuerdos del 6 de marzo.

“REPRESENTANTES DE HABITANTES DE LAS COLONIAS DEL SUR”
El 9 de marzo, tras la entrega de las instalaciones de la Jefatura de Tenencia por parte de la “Coordinación 9 Sur”, otro grupo disidente la retomó horas después, exigiendo documentos y reclamando que habían negociado sin ellos. El grupo era encabezado por Uriel Sánchez.

Uriel Sánchez es “representante de las Colonias Unidas del Sur”, así se describe a sí mismo y al grupo que representa. Era parte del movimiento original que se dividió por la lucha por el derecho al agua en la tenencia de Santa María de Guido.
Este segundo bloque concentra su presión en el ámbito municipal.
Este frente logró entregar un proyecto de reglamento que se quedó varado en el Cabildo. No obstante, mantienen un veto firme contra el organismo operador, impidiendo su entrada o cualquier intento de cobro en la zona hasta que se formalice legalmente una nueva junta administradora autónoma y se rinda cuentas claras sobre el destino de los recursos financieros del pasado.
El grupo encabezado por Uriel Sánchez decidió separarse del liderazgo anterior, identificado con los grupos de Wilbert Rosas y Ana María Ayala, para mantener como principio que “la lucha debía seguir siendo por el pueblo”.
Uriel Sánchez relata que durante meses sus propuestas fueron bloqueadas y que, tras cuatro meses de toma de la tenencia, no existían avances reales: no había asesoría legal, ni minutas de acuerdos, ni un proyecto concreto para una nueva Junta Local.
La ruptura permitió que el grupo conformara una nueva mesa directiva integrada por vecinos de distintas coordinaciones que también estaban inconformes. Este grupo logró una reunión formal con el OOAPAS, donde participaron el director Adolfo Torres y funcionarios del organismo.


Estos habitantes de las colonias del sur de Morelia mantienen una postura firme frente al Ayuntamiento: no permiten la entrada del OOAPAS a la administración del servicio de agua en la tenencia de Santa María hasta que exista un documento oficial que formalice la creación de una nueva junta administradora autónoma.
Así lo expresaba en entrevista con en15dias.com Uriel Sánchez, quien detallaba los avances y tensiones que rodean el proceso de extinción del antiguo APAS y la transición hacia un nuevo modelo de gestión del agua en la zona.
Tras una segunda reunión con regidores del Ayuntamiento de Morelia, el proyecto para la creación de la nueva junta fue turnado formalmente al Cabildo para la elaboración de su reglamento interior. Sin embargo, el avance institucional no fue el esperado, lo cual motivó al movimiento a convocar una rueda de prensa.

El 23 de abril, ante la prensa convocada, Sánchez acusó a funcionarios del OOAPAS de apropiarse públicamente de conquistas obtenidas por la movilización ciudadana, entre ellas la condonación de las deudas del extinto APAS a todos los habitantes de la tenencia de Santa María, y la exención de cobros a fraccionamientos y colonias que acrediten no haber recibido el servicio de agua.
Según el vocero, el organismo estaría utilizando estos logros como herramienta para atraer a los vecinos a firmar nuevos contratos de servicio, sin reconocer que dichos beneficios fueron producto de la lucha organizada de las colonias.
Tras las críticas de Ana María Ayala, quien señala que ellos no pertenecen a las nueve colonias del sur originales, Uriel Sánchez apeló a la lucha que tiene raíces en décadas de esfuerzo de vecinos, muchos de ellos ya fallecidos, que trabajaron por consolidar un sistema de agua autónomo para la tenencia de Santa María. Para el vocero, honrar esa memoria es parte central de la motivación del movimiento actual.
“Creo que todas esas personas mayores y las que ya son difuntas merecen un respeto, y nosotros les tenemos que agradecer de esta manera”, afirmó.
A partir de mayo, el grupo encabezado por Uriel Sánchez ha mantenido una serie de movilizaciones en las últimas semanas, como parte de su postura de rechazo y defensa frente a las decisiones tomadas en torno al conflicto.
A través de reuniones, recorridos y acciones públicas, sus integrantes han buscado visibilizar sus argumentos, sumar respaldo entre habitantes de la zona y ejercer presión para que sus demandas sean consideradas dentro del proceso en curso. Sin embargo, no han tenido respuesta.

“MOVIMIENTO AMOR POR EL AGUA”
Wilbert Ildefonso Rosas Monge fue fundador de las colonias del Sur; sin embargo, tanto la “Coordinación 9 Sur” como los “Representantes de las Colonias del Sur” lo señalan como un actor incómodo, vinculado a intereses políticos de Morena, y rechazan su presencia en las negociaciones con autoridades.
La acusación hacia él es haber negociado fuera de los acuerdos de la asamblea y haber acordado levantar el plantón sin el consenso de todos. Él responde que lo hizo convencido de que era la única vía real para recuperar el agua, y que no necesitaban “una foto con el alcalde”, sino resultados técnicos.
“Doña Anita y el joven líder Uriel, de la colonia José Trinidad, se negaron y continuaron la movilización por su cuenta”, declaró Wilbert Rosas en entrevista con en15dias.com el 1 de abril de 2026.
Wilberth Ildefonso Rosas Monge es un actor político y comunitario de Morelia, reconocido por haber sido jefe de Tenencia de Santa María de Guido a partir de 2016, cuando la tenencia recuperó su estatus administrativo, cargo desde el cual impulsó temas de seguridad, servicios públicos y organización vecinal en la zona sur de la capital michoacana.

También fue diputado local en Michoacán y ha mantenido una presencia constante en la vida política y social de la región. Además, es identificado como uno de los fundadores de las colonias del sur y como una de las figuras históricas en la defensa del sistema comunitario de agua construido por los propios habitantes desde los años ochenta.
Actualmente encabeza el “Movimiento Amor por el Agua”, desde donde impulsa la creación de una nueva Junta Local Municipal de Agua Potable y Alcantarillado para las nueve colonias fundadoras, así como una auditoría al extinto APAS y la recuperación del control ciudadano sobre la infraestructura hídrica comunitaria.
¿Por qué está dividido el movimiento y por qué rechazan su presencia?, se le preguntó en la entrevista realizada el 1 de abril.
Rosas Monge ofrece dos componentes: haber levantado el plantón para instalar la mesa técnica y su identificación como actor político de Morena.

En agosto de 2025, Wilbert Ildefonso Rosas Monge aceptó la invitación de compañeros del movimiento para reincorporarse a la lucha del agua. Lo hizo de manera gradual y marginal al principio, pero en octubre-noviembre de 2025 comenzó a participar más activamente. Con un equipo de abogados inició un recurso de impugnación de la extinción ante el Tribunal de Justicia Administrativa, que finalmente fue rechazado.

En octubre de 2025, tras reuniones con el director de gobernabilidad del ayuntamiento, se logró un acuerdo: el ayuntamiento aceptó en principio la creación de una nueva junta de agua potable únicamente para las nueve colonias del sur, y el movimiento se comprometió a presentar una propuesta técnica formal.
Asimismo, tuvieron una reunión con Conagua el 13 de noviembre de 2025, donde se presentó la propuesta técnica que incluyó un diagnóstico de la red de distribución y de la infraestructura, que fue entregada con sello al ayuntamiento, y se instaló una mesa técnica presidida por José Ruiz, presidente de las juntas, y el jurídico del ayuntamiento.
Con un grupo de trabajo y aún con el movimiento unido, el 23 de diciembre de 2025, Wilberth Rosas Monge presentó una propuesta técnica que salvaría la negociación con el ayuntamiento.
Sin embargo, el ayuntamiento fue, en palabras de Rosas Monge, “omiso, moroso y negligente” con los acuerdos, dejando que el proceso se estancara y dándose la ruptura, a finales de diciembre, en los tres grupos.
Ante el estancamiento, en entrevista con en15dias.com, Rosas Monge plantea tres líneas de acción: un acuerdo político con el ayuntamiento que incluya la creación de la nueva junta y la gestión conjunta ante la Conagua para recuperar los manantiales; la lucha legal y la consulta popular si no hay respuesta; y una auditoría profunda a las autoridades municipales y a los gerentes de la extinta APAS, con posibilidad de fincar responsabilidades penales por la apropiación del patrimonio construido con el trabajo de la comunidad.
En comunicación con Rosas Monge, este miércoles 17 de junio, para actualizar la información, señaló que se mantiene su exigencia de crear una nueva Junta Local Municipal de Agua Potable y Alcantarillado, aunque aclaró que, hasta el momento, no han vuelto a reunirse con autoridades del gobierno municipal.
Señaló que su equipo de trabajo sostiene la apuesta por el diálogo directo y franco con regidores y funcionarios del H. Ayuntamiento de Morelia, al considerar que esta vía sigue siendo la mejor ruta para alcanzar una solución de fondo al conflicto por la administración y distribución del agua en la zona.

La demanda central de este grupo es la emisión de un nuevo decreto que permita la creación de una nueva Junta Local Municipal de Agua Potable y Alcantarillado exclusivamente para las nueve colonias fundadoras del sur de Santa María de Guido: Lomas del Durazno, Trinchera de Morelos, Comunidad del Durazno, Ampliación Encinos, Los Encinos, Torrecillas, José Trinidad Guido, Cayetano Andrade y Sara Malfavón.
Las reuniones con autoridades municipales, OOAPAS y Conagua no han derivado en acuerdos definitivos ni en documentos formales que garanticen la creación de una nueva instancia de administración del agua. Mientras tanto, los tres grupos que surgieron tras la división del movimiento continúan negociando por separado y coinciden en señalar que las autoridades han prolongado las mesas de diálogo sin dar una respuesta de fondo a sus demandas.






